martes, 8 de marzo de 2016

canciones: Malú, Birdi, Mecano, Melendi...

BLANCO Y NEGRO- MALÚ
Malú: es una cantante e intérprete española nacida el 15 de marzo de 1982 en Madrid.


Relato:
Miércoles 20, 23:11
Querido diario:
Él es diferente, quizás solo ante mis ojos, pero al fin y al cabo eso es lo que me importaba, ¿o no? el pensamiento que los demás aplicaban sobre mí, importaba también, y mucho, quizás esto debería ser un propósito más, de los que sé que nunca cumpliré.
Ojalá todo fuese más fácil, es posible que ahora comprenda que el amor y el odio van de la mano, que los que más se pelean, después, se desean más que nadie.
Nunca me ha gustado hablar de esto, ni de ti, ni de mí y mucho menos de nosotros, por eso estoy aquí, para que nuestro odio y deseo aumente respectivamente.
Nunca me ha gustado tampoco tu corte de pelo, ni tu ropa, la forma en la que me tratas al estar rodeados de tus amigos, ni como me desafías, bueno, eso sí, es posible que sea lo que te diferencie de los demás.
Pero bueno, no todo lo que choca rompe, quizás acercarme a ti sea un gran deporte de riesgo, pero, no conozco mejor suicidio que provocado por tu cuerpo.

  por Celia

------------------------

Canción y relato
Canción: Birdy – People help to people

Relato:
“Tal vez no era el momento, ni el lugar, ni el tiempo exacto para conocernos.
Pero pasó, pasó que tu sonrisa era la única que quería ver al despertar cada mañana,
que tu ausencia pedía a gritos tu presencia,
que tus ojos decían lo que tu boca callaba,
que tu voz era la melodía la cual nunca me cansaría de escuchar,
que tu piel cuando rozaba la mía me recordaba a lo que un día llame “hogar”,
que tus labios me hacían sentir lo que nunca antes había tenido el placer de conocer.
Pero te fuiste, te fuiste por el miedo a no arriesgar, por no tener el valor suficiente de quedarte con la persona que te hacía sentir que eras tú. Te fuiste, con un simple “siempre te querré niña”, y una deuda de todos los besos que un día me prometiste dar, y dudo que puedas cumplir.
Tal vez no era el momento, o sí, pero eso ya no lo podremos saber.”


Katia Menéndez Tamargo 1ºR

-----------------------
Mecano

Este grupo es sin duda el más influyente y exitoso grupo Pop de la historia de la música en España, compuesto por los hermanos José María y Nacho Cano y la fabulosa Ana Torroja, parieron un tema que rompió más barreras de las esperadas, y sirvió de emocionante aperitivo para lo que acabaría ocurriendo en nuestro país años después.

Canción:
Mujer contra mujer

Relato

Mi nombre es Ana y estoy apunto de casarme con un chico llamado Javier. Es un chico estupendo, guapo, amable, cariñoso, gracioso pero lo mejor que tiene es su familia. Su padre es un importante empresario conocido en toda la región. A mi personalmente este chico no me gusta, pero a mi padre le encanta y como dice él “lo importante en esta vida no es el amor, sino los negocios”. Creo que mi padre es el hombre más listo del mundo y haría cualquier cosa por él pero, no me gusta que tome decisiones por mi y menos una la cual marcará mi vida. Me gustaría decirle a mi padre lo que siento pero no tengo el valor de decirle “Papá me gustan las mujeres”.
Mi vida no es fácil,  tengo 20 años estoy prometida con un hombre al que no quiero, pero además de esto, por quien yo realmente siento es por su hermana Marta. Es un año mayor que yo y congeniamos muy bien. Me está ayudando mucho con los preparativos de la boda y siempre pongo cualquier excusa para verla. Pasan los días y a mi cada vez me gusta más y creo que yo le gusto a ella. Que raro, dos mujeres que se quieren. Si la gente se enterase mi padre no podría salir de casa, se avergonzaría de mi. Pero para colmo, la gente del pueblo, nos miraría como si fuéramos seres de otro planeta.
Aquí viene mi mayor problema, me caso con un hombre al que no amo y renuncio a mi verdadero amor, o le muestro a todos que el amor entre mujeres es posible.
Me cuesta tomar una decisión pero, lo que opinen los demás está demás. Por eso hoy, día 28 de junio de 1969 le voy a mostrar al mundo mi decisión. Puede que sea la primera mujer en tomar esta decisión pero espero no ser la última.

Opinión



Este grupo no es que sea uno de mis favoritos y esta canción no es de mis preferidas. Pero mi elección se debe a que la historia que cuentan me parece que se puede relacionar con temas de actualidad. Hoy en día esto no nos parece tan raro como antes aunque siga habiendo gente anclada en el pasado. Espero que en unos años a nadie le sorprenda ver muestras de cariño entre personas del mismo sexo y que estas personas puedan mostrar sus sentimientos libremente sin miedo a la sociedad y sin miedo a ser rechazados. Desde mi punto de vista, el amor no entiende de edades, razas, ni tampoco sexos.

Claudia
-----------------------


TOCADO Y HUNDIDO
MELENDI

Autor
Ramón Melendi Espina, conocido como Melendi, nació en Oviedo (21 de enero de 1979)
Es un cantautor, (desde 2003 hasta la actualidad) que toca la guitarra y el piano y se especializa en pop-rock, rock, metal y punk a la hora de componer sus letras. Su música se clasifica en género rock, flamenco, pop y pop-rock.
“Tocado y Hundido” es el primer single de su disco “Un alumno más”



Letra

Me cansé de echarte de menos,
durmiendo en la misma cama,
separados por el hielo,
de hacer la compra en la farmacia,
Sonreírle a la desgracia,
boxeando con los celos. 

Y es que no puedo estar así,
las manecillas del reloj,
son el demonio que me tiene hablando solo,
soy el capitán de este barco roto,
soy el gilipollas que te sabe a poco,
soy el corazón bastardo de cupido,
que alejas del tuyo con cada latido,
soy como un satélite orbitando un cuerpo,
que siempre se enfría en el mismo momento,
soy tan solo el viento,
que ya no despeina el eco de tu voz. 

Me cansé de vender por piezas,
nuestro amor que fue tan caro,
como si fuera robado,
ya me cansé de tanto ruido,
de esconderme en el armario,
cuando yo soy el marido. 

Y es que no puedo estar así,
las manecillas del reloj,
son el demonio que me tienen hablando solo,
soy el capitán de este barco roto,
soy el gilipollas que te sabe a poco,
soy el corazón bastardo de cupido,
que alejas del tuyo con cada latido,
soy como un satélite orbitando un cuerpo,
que siempre se enfría en el mismo momento,
soy tan solo el viento,
que ya no despeina el eco de tu voz. 

Sé que soy,
el tercero en discordia,
el tonto sin memoria,
el que no sabe nada de tu vida,
sé que soy,
un barco malherido,
tocado y hundido. 

Soy el capitán de este barco roto,
soy el gilipollas que te sabe a poco,
soy el corazón bastardo de cupido,
que alejas del tuyo con cada latido,
soy como un satélite orbitando un cuerpo,
que siempre se enfría en el mismo momento,
soy tan solo el viento,
que ya no despeina el eco de tu voz. 

Sé que soy,
el tercero en discordia,
el tonto sin memoria,
el que no sabe nada de tu vida.
Sé que soy,
un barco malherido,
tocado tocado tocado tocado... 
Y hundido en el mar profundo,
el frío de tus recuerdos,
perdido en las curvas peligrosas de tus labios,
dolido porque nuestro amor se muere de sueño,
y no sé que hacer ni decir para despertarlo. 
Tocado y hundido.



Relato

Pasaban los días y cada vez te notaba más distante, ¿Por qué? ¿Por qué me estás haciendo esto?, me preguntaba cada día.
Seguía avanzando el tiempo, y yo no encontraba la solución, ¿Por qué?, me volvía a preguntar.
Quería que todo volviese a ser como antes, los abrazos nada más vernos, las conversaciones telefónicas durante horas cuando no estábamos juntos… despertar a tu lado cada mañana, y ver que ahí estabas, que no me habías dejado...sorprenderte llevándote el desayuno a la cama, comiendo y cenando juntos, no por la comida, sino por compartir el tiempo, las palabras…solo, por estar tu y yo juntos, solos, como antes. Sólo por volverte a ver reír, sólo por ver que me sigues queriendo.
Pasan los días y cada vez estás más distante, más fría, más inexpresiva, me pregunto si aún  me quieres.
Pienso  que tal vez te aburra la rutina, que necesites algo nuevo, y la cambio, rompo los esquemas y te sorprendo cada día, te mimo, te quiero, pero nada cambia, pasan los días y te distancias aún más.
Ambos éramos el día, ahora, yo soy el día y tu eres la noche, mi noche, la que viene para perturbar mis sueños, te cuelas por una rendija en mí descansar y me atormentas, sueño contigo dormido y despierto, pero nada cambia. Sigues distante. No sé que hacer. Me estoy volviendo loco.
Me despierto cada mañana, y ahí estás, al otro lado de la cama, te veo, pero no te siento, tan fría, tan inexpresiva, de repente, tan inaccesible para mí, algo que se mira pero no se toca.
Ambos nos complementábamos, pero ahora, te has convertido en un pedazo de hielo, tan fría por dentro como por fuera, si te toco, si te hablo, si intento quererte, me quemó, eres inaccesible, sólo pensar en ti produce en mí un intenso quemazón en el corazón.
Pasan los días y todo sigue igual, estoy cansado de ir a la farmacia, de necesitar pastillas para dormir, porque tu me quitas el sueño, pasan los días y yo sólo pienso en ti, ¿qué puedo hacer?, me pregunto en la barra del bar mientras bebo, bebo sin parar para olvidar, pero no lo consigo, y vuelvo otra vez a la farmacia, se me han terminado las pastillas, necesito más, necesito más para olvidar, necesito más para olvidar tu distancia, para no sentir el quemazón en el corazón en cuanto pienso en ti, y es que todo me recuerda a ti.
Surgen más dudas en mí, ya no sólo me pregunto si habré hecho algo mal, comienzo a barajar las opciones, me pregunto si habrá alguien más, ¿Y si me está engañando?, me pregunto una y otra vez.
Esta idea comienza a taladrarme la cabeza, no puedo pensar en otra cosa, y si la pregunta no es ¿Qué he hecho mal? Y si es ¿Soy el tercero? Debato esta pregunta conmigo mismo en la barra del bar, con mi querida amiga la botella, y vuelvo a casa, más perdido de lo que estaba.
El tiempo pasa, y todo sigue igual, casi no nos vemos, cambia sus horarios para evitarme, me rehuye, no responde mis llamadas, ¿qué está pasando?, me pregunto una y otra vez, y vuelvo a consultar a mi más fiel amiga, la botella.
Se me han acabado las pastillas otra vez, mañana iré a por mas, debo preguntar en la farmacia por algo más fuerte, da igual lo que tome, ella me quita el sueño, ella es más fuerte que cualquier pastilla.
Pasa el tiempo, sigo hablando solo, o con la botella, no puedo seguir así.
Ella me está rompiendo el corazón, yo era un barco en puerto, flotando tranquilo, en las claras aguas del amor, pero de repente, se levantó la tempestad, mi barco se rompió, yo soy el capitán, ahora, de un barco roto. Soy ese gilipollas, que te sabe a poco, aquel que no es suficiente para ti, y es que, pase lo que pase, ya sé que no soy lo suficiente, y ni siquiera tienes el valor de venir y decírmelo, sigues torturándome, haciéndome sufrir. No puedo seguir así.
Me alejas de ti en cada momento que pasa, casi no te veo, pasan los días, y de repente me despierto y ya no estás junto a mí, ya no te puedo ver ni por las mañanas, no puedo seguir así. Cada latido de tu corazón se distancia del mío, antes, latían al unísono, ahora, en la distancia, el tuyo late como al principio, y el mío, descompasado, tiembla débilmente a la sombra del tuyo. Me repito con fuerza que no puedo seguir así, pero nada cambia, yo te quiero, pero no puedo seguir así.
Te veo en la calle, y te siento como antes, pero cuando estás conmigo, te distancias, te enfrías, cambias radicalmente. En cuanto me acerco a ti todo cambia, nada es como antes. No puedo seguir así.
Ya me cansé de esconderme, de sufrir, de dejar que las cosas pasen y no pedir ninguna explicación, ya me cansé de estar en este sin vivir, no puedo seguir así, no quiero.
Me costó mucho conseguirte, y ahora, todo se pierde, nuestro amor se duerme, se desvanece, y no te dignas a mirarme a la cara y decirme que se terminó. Yo soy el marido, merezco saberlo, pero no tienes el valor de venir y decírmelo.
Sé que ya no sé nada de tu vida, ya no hablamos, no me cuentas nada, no nos vemos, no me coges el teléfono, ni si quiera me contestas a los mensajes. Ya no se nada de ti, pero soy tu marido, tengo derecho a saber qué pasa.
Ya sé que soy el tercero, que ya no te importo, pero merezco que me lo digas, lo necesito, necesito cerrar el capítulo y zarpar con mi barco roto, necesito parar en un puerto en calma y repararlo, no puedo seguir así, necesito dormir, necesito vivir, necesito, volver a ser feliz.
Y si tú no me puedes dejar ser feliz, por lo menos déjame marchar, no me cortes las alas, ten valor y dímelo, por favor, no puedo seguir así.
Yo era feliz, pero tu, tu me tocaste y me hundiste, necesito volver a navegar, olvidar, y no tener que hacer la compra en la farmacia y hablar con mi amiga la botella. No puedo seguir así, necesito un cambio, necesito vivir, ser feliz.
Nuestro amor esta muerto y no hay nada que yo pueda hacer ni decir, nuestro amor se duerme, se muere, se marchita como una flor en primavera, no puedo seguir así. Soy el capitán de mi barco y debo zarpar. Necesito vivir, ser feliz.



Opinión

He de admitir que aunque actualmente me gustan mucho las canciones de Melendi, unas más que otras, hace unos cinco años no me gustaban, ahora no puedo entender el por qué pero así era. Mi hermana estaba siempre escuchando a Melendi (entre otros) y yo le pedía que pusiese otras canciones porque siempre ponía lo mismo y acabé harta de él. Pero con el paso de los años lo comencé a escuchar por placer, de repente me gustaban los mensajes que transmitía en sus letras.
Cuando verdaderamente empecé a sentir sus canciones, sus letras, fue hace poco más de un año, cuando salió su canción “Tocado y hundido” en noviembre de 2014,  no podía parar de escucharla, y así hasta el momento.
Es una de mis favoritas tal vez porque fue la que elegí para mi despedida de los tapices de gimnasia rítmica, pero no la escogí como fruto del azar, porque me gustase la canción o porque fuese fácil de crear un ejercicio para ella, sino porque me sentí identificada con la letra, con el mensaje que transmite, aunque de una manera diferente. Yo no enfoque la letra hacia el amor que atraviesa dificultades y acaba siendo imposible entre dos personas, en ese momento de mi vida, esta canción me sirvió para identificar mi relación con la gimnasia rítmica, yo enfoque ese amor, como el que yo siento por la gimnasia rítmica.
Esta canción es muy especial para mí, ha marcado un antes y un después en mi vida que nunca podré olvidar, y en mis momentos más bajos la escucho con fuerza en mi corazón.


Interpretación de algunos versos (desde mi enfoque, ya que el enfoque establecido por Melendi es obvio):

Ø       “Me cansé de echarte de menos,
              durmiendo en la misma cama,
              separados por el hielo,
              de hacer la compra en la farmacia,
              Sonreírle a la desgracia,
              boxeando con los celos.

“Durmiendo en la misma cama” lo entiendo como que la rítmica está presente en mi día y en mi noche, en mi vida y en mis sueños, y que es lo primero en lo que pienso cuando me levanto desde hace muchos años. (Además recuerdo cuando el día antes de cada competición dormía con el moño hecho y lleno de horquillas y kilos de laca, y con el aparato con  el que me tocase competir, durmiendo en la misma cama)
“Separados por el hielo”. El hielo que nos separa para mi son las lesiones, uno de los enfoques que doy a “hacer la compra en la farmacia” es todos los tratamientos, pastillas, calmantes y un largo etc. que he tenido que usar para intentar acabar con el dolor que provoca ese “desamor”
“Sonreírle a la desgracia” para mí es sonreír por mucho que duela, hacer como que estás bien y todo sigue. (A veces lo que más queremos es lo que más nos duele)
“Boxeando con los celos”, lo identifico con mi lucha interna por no poder hacer lo que quiero.


Ø       “Y es que no puedo estar así,
             las manecillas del reloj,
             son el demonio que me tiene hablando solo,
             soy el capitán de este barco roto,
             soy el gilipollas que te sabe a poco,
             soy el corazón bastardo de cupido,
             que alejas del tuyo con cada latido,
             soy como un satélite orbitando un cuerpo,
             que siempre se enfría en el mismo momento,
             soy tan solo el viento,
             que ya no despeina el eco de tu voz.

“Las manecillas del reloj son el demonio que me tiene hablando solo” son el tiempo que transcurre sin yo poder hacer nada, y sin poder seguir así, y que me mantienen en lucha conmigo misma constantemente, como dice la misma letra, hablando sola.
“Soy el capitán de este barco roto, soy el capitán (la capitana) de mi vida, barco roto por perder lo que más quiero”, “que alejas del tuyo con cada latido” porque con el paso del tiempo, por poco que sea, estoy más distanciada de aquello que amo.
“Soy tan solo el viento, que ya no despeina el eco de tu voz” con este verso recuerdo cada entrenamiento, cuando hacía acrobacias muy rápido, giros, incluso saltos o maestrías notabas el aire a tu alrededor, y acababas despeinada, la voz, es la voz de la rítmica, mismamente la música de cada ejercicio, y ese desamor hace imposible que esto suceda.

Ø       Me cansé de vender por piezas,
             nuestro amor que fue tan caro,
             como si fuera robado,
             ya me cansé de tanto ruido,
             de esconderme en el armario,
             cuando yo soy el marido. 

“Me cansé de vender por piezas nuestro amor que fue tan caro”, me cansé de hacer poco a poco, de no poder hacerlo todo, de que aquello que tanto me costó conseguir, se fuese parte por parte.
“Ya me cansé de tanto ruido, de esconderme en el armario, cuando yo soy el marido” me cansé de dejar que la situación haga su propio ruido, de esconderme en mi misma, de dejar que todo pase, cuando es mi vida y yo debería decidir.

Ø       “Sé que soy,
             el tercero en discordia,
             el tonto sin memoria,
             el que no sabe nada de tu vida.
             Sé que soy,
             un barco malherido,
             tocado tocado tocado tocado... 
             Y hundido en el mar profundo,
             el frío de tus recuerdos,
             perdido en las curvas peligrosas de tus labios,
             dolido porque nuestro amor se muere de sueño,
             y no sé que hacer ni decir para despertarlo. 
             Tocado y hundido.”

“Sé que soy el tercero en discordia”, aunque sea mi vida, yo no soy la que decide, solo soy una tercera parte implicada en la situación.
“Sé que soy un barco malherido tocado tocado tocado y hundido en el mar profundo y frio de tus recuerdos” Este “desamor” me ha hecho mucho daño,la rítmica es algo sin lo que para mi es imposible vivir, por lo que estos versos también los identifico conmigo a la perfección, respecto al “mar profundo y frío de tus recuerdos”  los recuerdos de la rítmica son muchos, al principio buenos, luego cada vez peores y para acabar los mejores que nunca podría imaginar a pesar de todo, por eso los recuerdos son para mi como hundirme en un mar de agua helada (como esa en la que metía las piernas tras cada entreno…)
“Perdido en las curvas peligrosas de tus labios” perdida en todo aquello relacionado con la rítmica, que para mi es como un abismo.
“Perdido porque nuestro amor se muere de sueño”, el no poder seguir hacia delante es ver como nuestro “amor” se va muriendo poco a poco, no muriendo porque siempre estará presente, pero sí durmiendo. “Y no sé que hacer ni decir para despertarlo” nada de lo que pueda hacer ni decir logrará despertar este amor que se marchita.






No hay comentarios:

Publicar un comentario