domingo, 16 de octubre de 2016

Boccaccio


Boccaccio
El Decamerón (diez días) (Decameron, en italiano) es un libro constituido por cien cuentos, algunos de ellos novelas cortas, escritos porGiovanni Boccaccio entre 1351 y 1353, donde se desarrollan tres temas principales: el amor, la inteligencia humana y la fortuna.
Para engarzar las cien historias, Boccaccio estableció un marco de referencia narrativo. La obra comienza con una descripción de lapeste bubónica (la epidemia de peste negra que golpeó a Florencia en 1348), lo que da motivo a que un grupo de diez jóvenes, siete mujeres y tres hombres que huyen de la plaga, se refugien en una villa en las afueras de Florencia.
Con el fin de entretenerse, cada miembro del grupo cuenta una historia por cada una de las diez noches que pasan en la villa, lo que da nombre en griego al libro: δέκα déka 'diez' y ἡμέραι hēmérai 'días'. Además, cada uno de los diez personajes se nombra jefe del grupo cada uno de los diez días alternadamente. Cada día, a excepción del primero y noveno en que los cuentos son de tema libre, uno de los jóvenes es nombrado «rey» y decide el tema sobre el que versarán los cuentos.
Los temas son casi siempre eróticos, a tono con la mentalidad burguesa que empezaba a fraguarse en Florencia: la inteligencia humana, la fortuna y el amor. Cada día también incluye una breve introducción y una conclusión, que describen otras actividades diarias del grupo, además del relato de historias. Estos interludios del cuento incluyen con frecuencia las transcripciones de canciones populares italianas en verso.
Ilustración de Jean Fouquet.
La importancia del Decamerón estriba en gran parte en su muy cuidada y elegante prosa, que estableció un modelo a imitar para los futuros escritores del Renacimiento, pero también en haber constituido el molde genérico de la futura novela cortesana, no sólo en Italia a través de los llamados novellieri (Franco Sachetti, Mateo Bandello, Giraldi Cinthio, etc.), sino en toda Europa (El Patrañuelo de Juan de Timoneda, las Novelas Ejemplares de Cervantes, etc.).
El Decamerón describe detalladamente los efectos físicos, psicológicos y sociales que la peste bubónica ejerció en esa parte de Europa. Los argumentos básicos de las historias no son generalmente invención de Boccaccio; de hecho, se basan en fuentes italianas más antiguas, o en algunas ocasiones en fuentes francesas o latinas. Cabe mencionar que algunas de las historias que contiene el Decamerón aparecen más adelante en los Cuentos de Canterbury de Chaucer.
Se puede considerar el Decamerón como obra precursora del Renacimiento por la concepción profana del hombre, la ausencia de rasgos fantásticos o míticos, y la burla de los ideales medievales, lo que dota a la obra de un carácter claramente antropocéntrico y humanista. Los jóvenes que llevan adelante las diez jornadas instauran la idea del carpe diemen contraposición al tópico literario del ubi sunt. Puede apreciarse una paulatina desmitificación de la idea de la tierra como simple tránsito hacia la vida eterna.
Los personajes de Boccaccio son seres comunes, defectuosos y desprovistos de cualquier valor noble, caballeresco o cortés, propio de una sociedad feudal; por el contrario, destacan los ladrones, embusteros y adúlteros, y se enaltece su astucia, que les permite salir airosos de las situaciones descritas, a diferencia de la antigua concepción medieval, donde el protagonista o héroe de la historia poseía facultades inherentes a su ser, como la belleza o la fuerza, y asociadas siempre a la nobleza y la divinidad. Finalmente, el fuerte sentido anticlerical de las historias de Boccaccio le aleja de la concepción teocéntrica medieval.
En esta obra el dios del amor, Eros, rige el mundo. Los dos sexos, tanto el varón como la mujer, son criaturas destinadas al amor, que se entiende de una manera definidamente sensual y que, por consiguiente, debe ser experimentado corporalmente.
Botticelli pintó una serie de cuatro cuadros sobre el episodio deNastagio degli Onesti. He aquí el primero (1487, Museo del Prado).
El Decamerón se escribió cuando la Edad Media llegaba a su fin. Así, mientras la peste arrasaba provocando estragos alrededor, en este jardín florece todo un mundo de historias vitales y de sobrecargada sensualidad.
Todas las historias eróticas de Bocaccio se corresponden con la imagen medieval de la mujer, proclive a caer en las tentaciones de la carne. Se la considera como a una hija de la seductora Eva, muy difícil de saciar. Se repite la idea de que si el marido no satisface a la mujer, ésta se procurará el placer por otros caminos.
Ilustración de una edición flamenca, (1432. París,Biblioteca Nacional).
El Decamerón pasa de modo decidido de la nouvelle al libro extenso escrito en lengua italiana. De hecho es la primera obra en prosa escrita en este idioma romance. La iglesia católica, a través de la Inquisición, incluyó este libro entre los prohibidos.



Lee el sigiente cuento de Boccaccio
cuento

EL DECAMERÓN

GIOVANNI BOCCACCIO    1351  (FRAGMENTO DE LA NOVELA DÉCIMA DE LA NOVENA JORNADA)

       El año pasado hubo en Barletta un cura llamado don Gianni de Barolo el cual, porque tenía una iglesia pobre, para sustentar su vida comenzó a llevar mercancía con una yegua acá y allá por las ferias de Apulia y a comprar y a vender. Y andando así trabó estrechas amistades con uno que se llamaba Pietro de Tresanti, que aquel mismo oficio hacía con un asno suyo, y en señal de cariño y de amistad, a la manera apulense no lo llamaba sino compadre Pietro; y cuantas veces llegaba a Barletta lo llevaba a su iglesia y allí lo albergaba y como podía lo honraba. Compadre Pietro, por otra parte, siendo pobrísimo y teniendo una pequeña cabaña en Tresanti, apenas bastante para él y para su joven y hermosa mujer y para su burro, cuantas veces don Gianni por Tresanti aparecía, tantas se lo llevaba a casa y como podía, en reconocimiento del honor que de él recibía en Barletta, lo honraba. Pero en el asunto del albergue, no teniendo el compadre Pietro sino una pequeña yacija en la cual con su hermosa mujer dormía, honrar no lo podía como quería; sino que en un pequeño establo estando junto a su burro echada la yegua de don Gianni, tenía que acostarse sobre la paja junto a ella. La mujer, sabiendo el honor que el cura hacía a su marido en Barletta, muchas veces había querido, cuando el cura venía, ir a dormir con una vecina suya que tenía por nombre Zita Carapresa de Juez Leo, para que el cura con su marido durmiese en la cama, y se lo había dicho muchas veces al cura, pero él nunca había querido; y entre las otras veces una le dijo: -Comadre Gemmata, no te preocupes por mí, que estoy bien, porque cuando me place a esta yegua la convierto en una hermosa muchacha y me estoy con ella, y luego, cuando quiero, la convierto en yegua; y por ello no me separaré de ella.
La joven se maravilló y se lo creyó, y se lo dijo al marido, añadiendo: -Si es tan íntimo tuyo como dices, ¿por qué no haces que te enseñe el encantamiento para que puedas convertirme a mí en yegua y hacer tus negocios con el burro y con la yegua y ganaremos el doble? Y cuando hayamos vuelto a casa podrías hacerme otra vez mujer como soy. Compadre Pietro, que era más bien corto de alcances, creyó este asunto y siguió su consejo: y lo mejor que pudo comenzó a solicitar de don Gianni que le enseñase aquello. Don Gianni se ingenió mucho en sacarlo de aquella necedad, pero no pudiendo, dijo:
-Bien, puesto que lo queréis, mañana nos levantaremos, como solemos, antes del alba, y os mostraré cómo se hace; es verdad que lo más difícil en este asunto es pegar la cola, como verás. El compadre Pietro y la comadre Gemmata, casi sin haber dormido aquella noche, con tanto deseo este asunto esperaban que en cuanto se acercó el día se levantaron y llamaron a don Gianni; el cual, levantándose en camisa, vino a la alcobita del compadre Pietro y dijo: -No hay en el mundo nadie por quien yo hiciese esto sino por vosotros, y por ello, ya que os place, lo haré; es verdad que tenéis que hacer lo que yo os diga si queréis que salga bien. Ellos dijeron que harían lo que él les dijese; por lo que don Gianni, cogiendo una luz, se la puso en la mano al compadre Pietro y le dijo:
-Mira bien lo que hago yo, y que recuerdes bien lo que diga; y guárdate, si no quieres echar todo a perder, de decir una sola palabra por nada que oigas o veas; y pide a Dios que la cola se pegue bien. El compadre Pietro, cogiendo la luz, dijo que así lo haría. Luego, don Gianni hizo que se desnudase como su madre la trajo al mundo la comadre Gemmata, y la hizo ponerse con las manos y los pies en el suelo de la manera que están las yeguas, aconsejándola igualmente que no dijese una palabra sucediese lo que sucediese; y comenzando a tocarle la cara con las manos y la cabeza, comenzó a decir: -Que ésta sea buena cabeza de yegua.
Y tocándole los cabellos, dijo:
-Que éstos sean buenas crines de yegua.
Y luego tocándole los brazos dijo:
-Que éstos sean buenas patas y buenas pezuñas de yegua.
Luego, tocándole el pecho y encontrándolo duro y redondo, despertándose quien no había sido llamado y levantándose, dijo:
-Y sea éste buen pecho de yegua.
Y lo mismo hizo en la espalda y en el vientre y en la grupa y en los muslos y en las piernas; y por último, no quedándole nada por hacer sino la cola levantándose la camisa y cogiendo el apero con que plantaba a los hombres y rápidamente metiéndolo en el surco para ello hecho, dijo: -Y ésta sea buena cola de yegua.
El compadre Pietro, que atentamente hasta entonces había mirado todas las cosas, viendo esta última y no pareciéndole bien, dijo:
-¡Oh, don Gianni, no quiero que tenga cola, no quiero que tenga cola! Había ya el húmedo radical que hace brotar a todas las plantas sobrevenido cuando don Gianni, retirándolo, dijo:
-¡Ay!, compadre Pietro, ¿qué has hecho?, ¿no te dije que no dijeses palabra por nada que vieras? La yegua estaba a punto de hacerse, pero hablando has estropeado todo, y ya no hay manera de rehacerlo nunca.
El compadre Pietro dijo:
-Ya está bien: no quería yo esa cola. ¿Por qué no me decíais a mí: «Pónsela tú»? Y además se la pegabais demasiado baja.
Dijo don Gianni:
-Porque tú no habrías sabido la primera vez pegarla tan bien como yo. La joven, oyendo estas palabras, levantándose y poniéndose en pie, de buena fe dijo a su marido: -¡Bah!, qué animal eres, ¿por qué has echado a perder tus asuntos y los míos?, ¿qué yeguas has visto sin cola? Bien sabe Dios que eres pobre, pero sería justo que lo fueses mucho más. No habiendo, pues, ya manera de poder hacer de la joven una yegua por las palabras que había dicho el compadre Pietro, ella doliente y melancólica se volvió a vestir y el compadre Pietro con su burro, como acostumbraba, se fue a hacer su antiguo oficio; y junto con don Gianni se fue a la feria de Bitonto, y nunca más tal favor le pidió.
(...)







¿ Qué ingredientes de lo popular tiene este cuento?




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En general ¿De dónde nos viene a los humanos la necesidad de oir historias y contarlas?
Cuenta algo gracioso












martes, 11 de octubre de 2016

Mud


Película independiente de género dramático que relata sobre la vida de dos adolescentes del sur de Estados Unidos y del impacto que tiene en su vida la aparición de un fugitivo al que intentan ayudar. Se trata de un relato sobre la infancia, la adolescencia y los problemas de los adultos, así como sobre el amor y la amistad, reflejando en todo ello el estilo de vida sureño, en especial el de las pequeñas ciudades cercanas al río Mississippi.

Película estadounidense dirigida por Jeff NicholsResultado de imagen

La película se presentó en mayo del 2012 durante el festival de Cannes, y se estrenó en las salas de cine de Estados Unidos en abril de 2013,  La cinta tiene una duración de 130 minutos. La película se grabó con un presupuesto de 10 millones de dólares, y alcanzó una recaudación de casi 29 millones en taquillas.
 El director se inspiró en los trabajos de Mark  Twain como Tom Sawyer para la idea de esta película ya siendo estudiante, a principios de los 90. Comenzó a rodar en septiembre de 2011 en su estado de origen, Arkansas, finalizando ocho semanas después. Algunas de las localizaciones se encontraban en Dumas, De Witt, Lake Village, Crocketts Bluff y Stuttgart. Casi la mitad del equipo y del reparto eran residentes de Arkansas, y unos 400 residentes participaron como extras
Es un Tom Sawyer     revisitado. 
tom sawyer-mark twain-9788466763059La escribió Mark Twain en 1875 Esta es la historia de un verano de travesuras, diversión y amistad. Es la historia de Tom Sawyer, el niño que nos llevará a orillas del río Misisipi, a casa de su tía Polly, desde donde saldrá a correr aventuras con sus amigos Huck y Joe.
Fue continuada en Resultado de imagen de huck finn mark twain
Sinopsis:
La película se desarrolla en el sur de Estados Unidos, en De Witt (Arkansas), donde viven los adolescentes Ellis y Neckbone. Ellis vive en una barca en el río con sus padres, que están al borde de la separación, mientras que Neckbone está al cuidado de su tío. Los dos amigos se reúnen un día para ir a una isla del río Mississippi, donde Neckbone asegura haber encontrado un bote suspendido en un árbol, probablemente a causa de las inundaciones. Cuando ambos acceden al barco, esperando poder quedárselo, descubren que es el lugar en el que se oculta un hombre llamado Mud (Matthew McConaughey), quien les ofrece entregarles el barco a cambio de que ellos le ayuden mientras se encuentre en la isla.
Cuando los chicos regresan con comida, preguntan a Mud el motivo por el que se esconde. Está esperando a que su antigua novia y el amor de su vida, Juniper (Reese Witherspoon), vuelva con él. Más tarde, Ellis descubre que Mud es un fugitivo buscado por la policía y los dos chicos vuelven al barco para preguntarle de qué se oculta. Este les explica que le persiguen por haber matado al hombre que había dejado embarazada a Juniper y que más tarde le habría provocado perder al bebé. Los chicos, escépticos, se comprometen a ayudar a Mud, pero pronto descubrirán que además de la policía, le persiguen varios cazarrecompensas de Texas. Las aventuras que viven y las circunstancias personales les obligan a iniciar un rápido aprendizaje, que les hará abandonar al fin la infancia.
Críticas:
La película ha recibido comentarios y alabanzas de los principales críticos de cine en las principales publicaciones culturales y cinematográficas, algunos de los cuales se han incluido a continuación (extraídas de FilmAffinity):
cartelera
Peter Debruge: Variety
Peter Travers: Rolling Stone
A. O. Scott: The New York Times
Carlos Boyero: Diario El País
Luis Martínez: Diario El Mundo 
Nominaciones y premios:
En 2012, fue nominada a la Palma de Oro en el Festival de Cannes dentro de la sección oficial de largometrajes. Un año más tarde, en 2013, el National Board of Review (NBR) incluyó la cinta en el Top 10 películas independientes, y recibió ese mismo año el galardón al mejor reparto en el Independent Spirit Awards, además de haber sido nominada al mejor director. También recibió el Grand Prix de la Asociación Belga de Críticos de Cine. Ha recibido una decena más de premios de asociaciones de críticos de varios estados de los EEUU.
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miércoles, 28 de septiembre de 2016

La tragedia griega












El nacimiento de la tragedia.

Los griegos fueron los creadores de la tragedia. En un principio, le confirieron un profundo sentido religioso, ya que la obra trágica nació como representación del sacrificio de Dionisios (Baco) y formaba parte del culto público.

Los teatros debían edificarse en las inmediaciones del templo del dios. Los actores y cantores eran considerados por los sacerdotes, personajes inviolables y sagrados.

Para los antiguos griegos, Dionisios era la divinidad protectora de la vida y símbolo del placer, el dolor y la resurrección. Durante la época de la vendimia en su honor se cantaban a coro distintos himnos llamados ditirambos. En los poblados y en las plazas, donde el público danzaba, 50 coreutas hacían una ronda alrededor del altar.

Representaban a los "hombres cabrones" o "sátiros" (seres mitológicos que tenían cuerpo de hombre y piernas de cabra) que lamentaban el sepelio del dios.

Primitivamente, sólo se trataba de una ceremonia mimética, pero con el correr de los años, las técnicas fueron evolucionando y la magia del disfraz enriqueció la puesta en   escena.

Cuando los actores interrumpían sus lamentos para tomar aliento, se introducía entre las estrofas el "solo" de un recitante.

A partir de esta primera innovación, ya no sólo se conmemoraba la pasión de un dios sino también, todos los rasgos de la leyenda, que eran interpretados por gemidos que emitía la concurrencia a modo de acompañamiento. Esta ceremonia recibía el nombre de "coro cíclico".

Las ofrendas del público consistían generalmente en un macho cabrío, que era consagrado a Dionisios. Etimológicamente, la palabra "tragedia" tiene mucho que ver con este ritual. El nombre deriva de "trago día" (del griego tragos, que significa macho cabrío y de oda, que significa canto).

El primer trágico fue Tespis, que triunfó en el ano 536 a.C. en el Primer Concurso Trágico instituido por Pisístrato para las grandes dionisíacas (fiestas que se celebraban durante los primeros días de abril y que duraban 6 días).

Tespis reemplazó el pintarrajeo grosero de los coreutas por una máscara de género estucado. Las máscaras representaban las facciones de los distintos personajes. Las más primitivas estaban hechas de corteza de árbol luego de cuero forrado con tela y finalmente, de madera.

Los creadores eran verdaderos artesanos, la abertura de la boca era grande y prolongada como un embudo hecho de cobre. Este formato contribuía a aumentar el volumen de la voz en escena.

Hubo varias clases de máscaras: cómicas, trágicas y satíricas. Las primeras eran ridículamente toscas, con los ojos bizcos, la boca torcida y las mejillas desvencijadas. Las trágicas eran notablemente grandes, tenían la mirada furiosa, los cabellos erizados y las sienes o la frente deformes. Las satíricas eran las más repugnantes y representaban solamente figuras extravagantes y fantásticas, tales como cíclopes, centauros, faunos y sátiros.

Con las innovaciones que introdujo Tespis, la máscara griega dejó de lado el bestiario fabuloso y la tragedia adquirió un tenor más humano. A comienzos del siglo V a.C, la   tragedia ya se había instalado como género dentro de la literatura.

Podría decirse que el eje central de toda obra trágica es el restablecimiento doloroso del orden, y el alumbramiento traumático del deber en su doble aspecto. Desde el plano religioso, desarrolla el antagonismo que existe entre el hombre y el cosmos. Y en el plano político explica la conflagración subyacente entre el hombre y el poder.

Tanto en un aspecto como en otro, la representación será el vértice del debate. No es casual, por ejemplo, que la figura más relevante de las obras clásicas sea la de los reyes. Esto se debe a que ellos representaban los blancos más visibles de la sociedad, y en consecuencia, eran los más susceptibles, ya que la vida privada de los monarcas, en un espectáculo público pertenecía a todo el mundo.

Este aspecto formaba parte de la mentalidad de los griegos. De hecho, la Polis era considerada como un todo, y la justicia, para este pueblo era un valor excelentísimo. Si no había justicia en sus gobernantes la Polis tampoco podía ser justa. Por eso, para los griegos, la política y los políticos eran los encargados de ejecutar justicia, pero en una dimensión propiamente humana. No había posibilidades de realización individual dentro de un régimen injusto.

La justicia era para ellos una perfección valiosa; algo que no se buscaba por sus ventajas, y cuyos designios, sin embargo eran implacables.

La finalidad de los festivales dramáticos era la de exaltar la tradición mítica, el patriotismo; aleccionar, conmover, marcar nuevos rumbos, como así también dar lugar a cuestiones honoríficas y cuando no, farandulescas. Muchos actores obtenían premios tales, como la corona de hiedra o placas recordatorias llamadas ex-voto.

Desde luego que tampoco faltaron los "intereses creados". En los teatros, en primera fila y en los palcos de honor, había un gran sitial destinado al sacerdote del dios.

El coro (coreutas) estaba a cargo de los ciudadanos ricos y hacendados, quienes corrían con todos los gastos del espectáculo, creyendo que cumplían así un deber de piedad patriótica" (piedad que, por cierto, contribuía también a la conquista de los sufragios populares).

Los asistentes eran clasificados por categorías: los sacerdotes, magistrados y generales; luego los ciudadanos y por último el pueblo.

Al entrar al teatro los espectadores entregaban a los revisores una ficha de hueso o de marfil, que con anterioridad habían comprado en la taquilla a un empresario, y que indicaba el sitio que debían ocupar. El publico podía, si quería, aplaudir la obra o silbar en señal de desagrado.

El precio de los asientos, que median unas 13 pulgadas de largo, era de dos óvolos para los de preferencia; todas las demás localidades eran gratuitas, y los indigentes recibían fondos del "Theoricon".

En los anfiteatros se utilizaron distintos mecanismos. Al principio fueron pocos y rústicos; luego se fueron perfeccionando e incluyeron plataformas móviles y todo tipo de parafernalias, gracias a las cuales los personajes adquirían mayor movilidad y desplazamiento sobre el escenario.



Principales trágicos griegos.

Sin duda, tres de los trágicos más grandes de la historia de la literatura son Esquilo, Sófocles y Eurípides. Cada uno, imbuido por los sucesos de su tiempo supo plasmar en sus obras las emociones, las angustias, las dudas y las pasiones de los hombres de su época, con exquisito talento.

Entre el siglo VI y V a. C vivió Esquilo. Este hombre, nacido en la ciudad de Eleusis, fue muy temeroso de Zeus. Los personajes de sus obras se mueven según los designios de este dios del Olimpo, y por una aguda fatalidad.

Esquilo luchó contra los persas en las batallas de Maratón y Salamina.

Introdujo las primeras reformas dentro de la estructura de la tragedia. Escribió 7 obras, de las cuales solo se conservan 5: La Orestíada; Las Suplicantes; Los Persas; Prometeo encadenado y Los siete contra Tebas.

Sus personajes dramáticos parecen tallados en bloques de granito. Su personalidad adusta no conoce términos medios, pues las figuras del teatro de Esquilo, de principio a fin permanecen idénticas a sí mismas: mueren o triunfan.

Sófocles nació en el 496 a. C en Colono, localidad cercana a Atenas. Si bien las informaciones acerca de su vida son relativamente escasas, es evidente que gozó de un gran prestigio entre sus compatriotas, conforme a numerosos registros históricos que narran como era su vida como ciudadano. 
Sófocles fue quizás, el que mayor supo reflejar en sus obras, los principios y dilemas espirituales de la Grecia clásica del siglo V a.C., cuando Atenas se hallaba en su máximo esplendor político, económico y cultural.

Hijo del acaudalado Sifilos, cuando solo contaba con 16 años llegó a ser encargado de dirigir un canto de gracia a los dioses por la victoria de la batalla de Salamina, contra los persas. Posteriormente se desempeñó en distintos cargos oficiales. En el 440 a.C. fue elegido como uno de los 10 estrategas o jefes militares del Ejército ateniense, y en calidad de tal participó de varias expediciones. Fue un estrecho colaborador del gobernante Pericles y del historiador Heródoto. Además asumió dignidades religiosas.

De todos modos, su reputación se sustentó fundamentalmente en la actividad teatral, a la que se dedicó toda su vida. En el 448 a.C. derrotó por primera vez al ya anciano Esquilo en el festival dramático anual. Obtuvo la victoria, cuanto menos en otras veinte oportunidades.

Sófocles estableció varias modificaciones en la forma tradicional de la tragedia fijada par Esquilo. Sustituyó las trilogías encadenadas por las libres (compuestas de tres piezas conexas, pero completas en sí mismas).

De Los 123 dramas se conservan solo siete: Ayax; Antígona; Edipo Rey; Las Triquinias; Filoctetes; Edipo en Colono y Electra.

Cabe destacar que el teatro de Sófocles siempre fue fiel a una determinada concepción del mundo, según la cual éste se halla regido por leyes eternas, encarnadas en sus obras por los dioses, a las que los hombres se encuentran sujetos. A diferencia de Esquilo, no centró su teatro en la inexorabilidad del destino, sino que destacó la capacidad humana para asumirlo y llevar una vida ligada a principios éticos. Para él no existía conflicto entre la necesidad cósmica y la libertad individual. La mayoría de sus personajes (Electra, Antígona, etc) ilustran la tesis de que es preciso soportar con nobleza las adversidades y los sufrimientos; y realzan la grandeza de la voluntad que se enfrenta a las consecuencias. Los protagonistas son de carne y hueso. No luchan contra los obstáculos exteriores o la fatalidad, sino contra las debilidades del corazón. Sin embargo, pese a todo, el idealismo de Sófocles, muchas veces influenciado por los héroes homéricos, fue capaz de crear adalides más que convincentes.

Sófocles murió en Atenas en el 406 a. C. Fue elogiado por Aristóteles que hizo de su obra el modelo de la tragedia clásica, como el mayor de los dramaturgos griegos. Su obra puede considerarse la fuente de todo el teatro occidental.



Eurípides vivió en una época de la cultura griega dominada por una profunda crisis. Esta crisis puso en peligro, y en algunos casos llegó a destruir, los valores que hasta ese entonces habían sido considerados como inmutables: el Estado, la cultura y la religión. Vivió en el momento más crítico de la evolución histórica de Grecia, durante la Guerra del Peloponeso.

Las tragedias de Eurípides reflejan, no sólo los cambios coyunturales de la nación, sino también el terrible cambio espiritual que se estaba gestando en Atenas, durante la segunda mitad del siglo V a.C.

Así como Ibsen, Nietzsche o Bertolt Brecht supieron retratar la profunda crisis del mundo contemporáneo, Eurípides fue el espíritu de su época, llamado a expresar en su obra la situación del hombre griego y la decadencia de un imperio.

Hasta bien entrado el siglo V a.C., la ideología dominante en toda Grecia era la concepción aristotélica de la vida, el "Ideal Dórico-délfico", encarnado principalmente en Esparta, en lo que se refiere a la política; y en Delfos, en lo que respecta a la religión (de hecho, la forma más antigua de tragedia fue la prolongación de la lírica coral doria).

Dos rasgos caracterizaron esa mentalidad: la sumisión del individuo a la colectividad y la limitación humana frente a Dios. Sin embargo, poco a poco, al lado de esta concepción un tanto arcaica si se quiere, comienza a desarrollarse una doctrine existencial mucho más libre y optimista. Será el legado del "espíritu jónico", que permitirá la elaboración de atrevidas síntesis, con un alto grado de valoración individual.

El ideal jónico se ocupó también de estudiar las costumbres de otros pueblos, llegando en algunos cases, a conclusiones relativistas sobre el valor de lo bueno y lo malo, lo decente y lo indecente, lo justo y lo injusto.

Otra característica propia de este espíritu fue el inicio de la reflexión sobre el hombre como tal, el investigarse a sí mismo. Sin duda fue un movimiento revolucionario para la época, con el que Eurípides logró identificarse y mediante el cual pudo ir tejiendo la trama de sus obras. Podría decirse que la generación a la cual perteneció este gran dramaturgo fue una generación "quemada", llena de desengaños. Esto se traduce en las tragedias de Eurípides. Sus personajes no creen ya en la grandeza humana. Se han acostumbrado a penetrar en el corazón humano, y no han sabido encontrar allí más que pasiones desbocadas, crueldad, ambición, etc. Y esa desconfianza en el hombre actual, no sólo se materializaba en tiempo presente, sine que también se retrotraía al pasado y se proyectaba hacia el futuro.

Para referirnos a la vida de Eurípides es necesario basarnos en fuentes de diversa procedencia. En Sátiro, que vivió en el siglo II a.C., o en eruditos romanos como Aulo Gelio y Varrón. Durante la edad bizantina, la Suda dedicó su atención a este autor (noticias de Eurípides proceden de Filócoro, léxico que vivió en el siglo III d.C).

Existen también fuentes epigráficas. La más importante es el llamado "Mármol de Paros", descubierto en el siglo XVII. Incluso hay testimonios literarios que proceden de la comedia; más concretamente, de las obras de Aristófanes, el gran detractor de nuestro trágico. Sin embargo tales testimonios deberían tomarse con precaución, ya que los métodos empleados por la comedia ática son conocidos: los hechos son vistos como a través de un lente que desorbita la realidad objetiva, convirtiendo muchas veces en algo especial aquello que en verdad es insignificante. De hecho, lo que construyen las comedies son caricaturas.

Aristófanes fue el gran opositor de Eurípides, pues veía en el poeta trágico, al representante típico y el portavoz de las "nuevas ideas" que invadían y contaminaban al mundo ateniense.

Cuentan todos estos testimonios que el padre de Eurípides se llamaba Mnesarco o Mnesarquides y su madre, Clito. Según las fuentes más antiguas, su padre era un tendero al por mayor, y de acuerdo con algunos pasajes aristofánicos, su madre verdulera. La exquisita educación que recibió nos permite suponer que su familia era acomodada (Eurípides fue el primer intelectual griego que dispuso de una biblioteca particular). Era un espíritu melancólico, poco amigo de las multitudes, y del bullicio de la vida mundana. Pasaba largas temporadas en una cueva de Salamina, isla donde sus padres tenían algunas propiedades.

Sin embargo, este ostracismo "auto-impuesto" no le impidió seguir con suma atención los hechos de su tiempo. Fue un lector apasionado de los grandes filósofos de la época: Arquelao, Anaxágoras, Pródico, Georgias, etc. Y al parecer fue muy amigo de Sócrates, del que ciertos testimonios dicen que colaboró en la elaboración de algunas de sus tragedias. Hacia el final de su vida, el poeta recibió la invitación del rey Arquelao de Macedonia, aunque poco y nada se conoce de su paso por la corte.

Un rasgo típico de la literatura clásica griega es el hecho de que muchos escritores se limitaban a cultivar un solo género, y Eurípides, trágico por vocación y convicción llegó a ser autor de innumerables tragedias. Compuso también algún epigrama y un canto triunfal, además de los dramas satíricos que contribuían al cierre obligado de las trilogías, que los trágicos presentaban en concurso.

Los antiguos le atribuyen 92 tragedias, de las cuales solo 17 se conservan: Alcestis; Andrómaca; Bacantes; Electra; Hécuba, Helena; Heracles loco; Heráclidas; Hipólito; Jon; Ifigenia en Aulide; Ifigenia en Táuride; Cíclope; Medea; Orestes; Fenicias; Reso; Suplicantes y Troyanas.

Dentro de las innovaciones introducidas por Eurípides se destacan los prólogos netamente narrativos y los coros (ejecutados por mujeres). En todos ellos desarrolla una verdadera lucha dialéctica entre los personajes de la obra. Modificó la técnica del deus ex machina (procedimiento del héroe salvador: personaje que pasa casualmente por el lugar de la escena, ya sea para resolver una situación cuando ya todos creían que no había solución o bien, para justificar la conducta de un personaje dentro de la obra).

Podemos observar en las obras de Eurípides, un marcado racionalismo. La tragedia eurípidea deja traslucir cierto perfil del autor como magnífico psicólogo de su época. Pues supo penetrar en lo más recóndito del corazón humano, hurgando en sus miserias y sus pasiones. Pareciera que sus héroes han perdido por completo la confianza en sí mismos; dan un paso adelante, para retroceder luego dos pasos atrás. El pesimismo es otro rasgo característico de nuestro poeta. Fue precisamente esto lo que lo condujo a realizar un análisis tan hondo y exhaustivo de la naturaleza humana. Y lo que vio de los hombres fue el reflejo de seres atormentados por la pasión; seres embarcados en la búsqueda acuciante y sin tregua de paz consigo mismos (...o de la paz interior).

Hay en sus obras un alto grado de realismo psicológico; los grandes héroes de la mitología se convierten en las tragedias de Eurípides en hombres tal cual son, con virtudes y falencias.



Esquilo.
La Tragedia

La virtud del arte es, fundamentalmente provocar una multiplicidad de reacciones en el receptor; conmover, enojar, aleccionar o irritar. Las tragedias clásicas, pese a estar contextualizadas en un marco histórico determinado, retratan la personalidad del hombre y la fluctuación de sus emociones; las contradicciones universales, las dudas, los anhelos y un cúmulo de sentimientos que escapan de todo límite temporal-espacial.

La crisis de las ideologías, la falta de fe, la muerte de las utopías y la desconfianza son factores que siempre han rodeado la vida del ser humano, y que adquieren mayor o menor intensidad bajo nuevas formas y en distintas circunstancias.

Por eso, por plasmar los rasgos más puros y definitorios de la raza humana, podría decirse que los trágicos antiguos han sido verdaderos visionarios, profetas y patriarcas de la memoria, que se niega a perecer.

Esquilo, Sófocles y Eurípides son, sin duda los más grandes referentes, no ya de la literatura, sino del modo existencial del pensar y del ser.



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Artículo

Edipo Rey, una novela policíaca

SófoclesEdiposerlock-holmes.jpgGriego 
“Más que con el cuento popular es de regla la comparación del Edipo por su trama formal con la moderna novela de policía, como sugieren la extrema economía y perfección lógica de todos los pasos del argumento que llevan al desenlace. La diferencia que hace sentir paradójica la comparación, aún sólo en cuanto al argumento, es que en la novela policial el “crimen” está urdido a sabiendas por otro hombre, y el detective, generalmente ajeno a los móviles de los personajes, lo rastrea con desinterés intelectual, en el plano del acertijo, del problema de ajedrez o de álgebra. Aquí no hay construcción deliberada del “misterio” ; el misterio es lo dado por la vida, resultado de factores que rebasan al individuo que lo padece y que, sin proponérselo y muy en su daño, lo rastrea, no por puro placer intelectual, sino vitalmente interesado en el bien de los suyos. La diferencia primordial que anula todo el paralelo es que en Sófocles el criminal es a la vez el policía, y cada impulso noble le acerca al reconocimiento que es su ruina.
Pues el contacto que ha sugerido la comparación con la novela policial es que, en efecto, el argumento de una y otra culminan en un reconocimiento (o, para emplear el término de la Poética, en una anagnórisis), al cual tienden rigurosamente todos los pormenores en una y otra creación literaria, y es responsable de la creación de la trama. La diferencia (si hay que explicarlo) entre Sófocles y Sir Arthur Conan Doyle en este punto no pertenece a la categoría de sustancia sino a la de calidad. La novela moderna no va más allá de la simple identificación intelectual.”
María Rosa Lida de Malkiel, Introducción al teatro de Sófocles

La tragedia griega (para la teoría, ver blog)






Da tu propia definición de tragedía, después de haber visto el reportaje




Anota algún dato, reflexión, anécdota del repportaje que te haya parecido interesante







Principales tragedias griegas. Busca datos sobre las tragedias griegas más relevantes: autor, fecha, breve resumen y temas.


Edipo









Medea







Prometeo (Esquilo)











Antígona










Electra









Lee en el blog el artículo Edipo Rey, una novela policíaca. ¿Qué quiere decir la comparación tragedia / novela policiaca?

 

 

 

¿Algunas de las tramas, aspectos ideas.. que leíste de la tragedia pueden estar de actualidad? Escribe unas líneas  con tus reflexiones



poderosa afrodita


La tragedia griega

Antígona, de Sófocles   442 a. C

La escena, frente al palacio real de Tebas con escalinata. Al fondo, la montaña. Cruza la escena Antígona, para entrar en palacio. Al cabo de unos instantes, vuelve a salir, llevando del brazo a su hermana Ismene, a la que hace bajar las escaleras y aparta de palacio.

¿Cuál es el conflicto que plantea el
Personaje de Antigona?
 
…ISMENE
¿Qué pasa? Se ve que lo que vas a decirme te ensombrece.
ANTÍGONA
Y, ¿cómo no, pues? ¿No ha juzgado Creonte digno de honores sepulcrales a uno de nuestros hermanos, y al otro tiene en cambio deshonrado? Es lo que dicen: a Etéocles le ha parecido justo tributarle las justas, acostumbradas honras, y le ha hecho enterrar de forma que en honor le reciban los muertos, bajo tierra. El pobre cadáver de Polinices, en cambio, dicen que un edicto dio a los ciudadanos prohibiendo que alguien le dé sepultura, que alguien le llore, incluso. Dejarle allí, sin duelo, insepulto, dulce tesoro a merced de las aves que busquen donde cebarse. Y esto es, dicen, lo que el buen Creonte tiene decretado, también para ti y para mí, sí, también para mí; y que viene hacia aquí, para anunciarlo con toda claridad a los que no lo saben, todavía, que no es asunto de poca monta ni puede así considerarse, sino que el que transgreda alguna de estas órdenes será reo de muerte, públicamente lapidado en la ciudad. Estos son los términos de la cuestión: ya no te queda sino mostrar si haces honor a tu linaje o si eres indigna de tus ilustres antepasados.

Define en qué se diferencian
Antígona/Ismene














¿Tú qué hubieras  hecho?
Razona tu respuesta














Reflexiona sobre las leyes
¿Están para ser obedecidas o no?
 
ISMENE
No seas atrevida: Si las cosas están así, ate yo o desate en ellas, ¿qué podría ganarse?

ANTÍGONA
¿Puedo contar con tu esfuerzo, con tu ayuda? Piénsalo.
ISMENE
¿Qué ardida empresa tramas? ¿Adónde va tu pensamiento?
ANTÍGONA
Quiero saber si vas a ayudar a mi mano a alzar al muerto.
ISMENE
Pero, ¿es que piensas darle sepultura, sabiendo que se ha públicamente prohibido?
ANTÍGONA
Es mi hermano —y también tuyo, aunque tú no quieras—; cuando me prendan, nadie podrá llamarme traidora.
ISMENE
¡Y contra lo ordenado por Creonte, ay, audacísima!

ANTÍGONA
El no tiene potestad para apartarme de los míos.
ISMENE
Y ahora, que solas nosotras dos quedamos, piensa que ignominioso fin tendremos si violamos lo prescrito y trasgredimos la voluntad o el poder de los que mandan. No, hay que aceptar los hechos: que somos_ dos mujeres, incapaces de luchar contra hombres³; Y que tienen el poder, los que dan órdenes, y hay que obedecerlas—éstas y todavía otras más dolorosas. Yo, con todo, pido, si, a los que yacen bajo tierra su perdón, pues que obro forzada, pero pienso obedecer a las autoridades: esforzarse en no obrar corno todos carece de sentido, totalmente.