jueves, 25 de febrero de 2016

Canción de los miércoles: Ricardo Arjona

Fuiste tú, Ricardo Arjona y Gaby Moreno.




Édgar Ricardo Arjona Morales, conocido artísticamente como Ricardo Arjona nació en Guatemala el 19 de enero de 1964. Muy famoso por su estilo lírico, aborda con frecuencia temas de amor y temas sociales de todo tipo. Su música varía desde baladas a pop rock.


Gaby Moreno nació en la Ciudad de Guatemala el 16 de diciembre de 1981. Es una cantautora y guitarrista guatemalteca. Su música se ha inspirado en el blues, jazz, soul y R&B.


LETRA:


Fuiste tú,
Tenerte fue una foto tuya puesta en mi cartera,
un beso y verte hacer pequeño por la carretera.
Lo tuyo fue la intermitencia y la melancolía,
lo mío fue aceptarlo todo porque te quería.
Verte llegar fue luz, verte partir un blues.


Fuiste tú,
de más está decir que sobra decir tantas cosas,
o aprendes a querer la espina o no aceptes rosas.
Jamás te dije una mentira o te inventé un chantaje,
las nubes grises también forman parte de paisaje.
Y no me veas así, si hubo un culpable aquí?
Fuiste tú.


(Coro)
Que fácil fue tocar el cielo la primera vez,
cuando los besos fueron el motor de arranque,
que encendió la luz que hoy se desaparece.


Así se disfraza el amor para su conveniencia,
aceptando todo sin hacer preguntas,
y dejando al tiempo la estocada a muerte.
Nada más que decir,
sólo queda insistir?

Fuiste tú,
la luz de neón del barrio sabe que estoy tan cansada,
me ha visto caminar descalza por la madrugada.
Estoy en medio del que soy y del que tú quisieras,
queriendo despertar pensando como no quisiera.
Y no me veas así, si hubo un culpable aquí?
Fuiste tú.

Me gusta esta canción porque…


Es muy compleja. En un primer momento, esta canción apenas me causó interés, pero tras escucharla en varias ocasiones concretas de mi vida, llegó a ser muy especial para mí. En esta canción los artistas abordan el tema del desamor.


Versos magistrales como:


“de más está decir que sobra decir tantas cosas,
o aprendes a querer la espina o no aceptes rosas.
Jamás te dije una mentira o te inventé un chantaje,
las nubes grises también forman parte de paisaje.”

jueves, 18 de febrero de 2016

Maná

MANÁ – CLAVADO EN UN BAR

Relato:
La noche cae más temprano de lo habitual por estas fechas, lo que me sirve como excusa para dirigirme aún antes a ese lugar que merodeo con frecuencia desde hace ya un tiempo, o más bien, desde que ella no me prepara una de sus deliciosas cenas con un plus de música y velas. Sé que puede sonar demasiado detallista, romántico e incluso cursi pero yo ya estaba, y sigo estando, acostumbrado a ello. Mientras camino por las estrechas calles cercanas a mi vivienda, la oscura e inquietante densidad del cielo junto con la tenue luz de las farolas, a excepción de algunas fundidas, hacen que el vapor condensado del frío que exhalo en cada suspiro cree una enorme nube gris, y aún más, si a eso añado el humo de ese vicio, no tan malo como ella, el cigarro. Llego por fin al único lugar donde encuentro consuelo, no por la gente que hay en él, ni por el paisaje… Me avergüenza reconocer el cómo he podido caer tan bajo, yo que siempre he conseguido todo lo que he querido y ahora tengo que conformarme con vasos y vasos a rebosar de alcohol para poder olvidarla a ella, eso que no conseguí y que tanto me quiebra por dentro. No quiero pensar que el beber se haya convertido en mi debilidad, pero cuando tu verdadera debilidad desaparece de tu lado y no de tu mente, tu mundo se convierte en una pérdida de tiempo y en una agonía constante. Estando ebrio, sumido en el alcohol, todo es menos doloroso; A veces, recuerdo sus besos, sus caricias, la forma en que nuestras miradas se cruzaban y ella sonreía solo para mí… pero en ese estado mi cabeza es incapaz de enfocar todas esas imágenes y me distraigo con cualquier cosa de menos importancia que suceda a mí alrededor. Otras veces, mi subconsciente crea un mundo irreal, similar a una alucinación, donde ella decide volver y me rescata de esta persona en la que me he convertido, de este lugar indiferente, de estas noches, de este frío… Pero las realidades distorsionadas sirven de poco cuando a la mañana siguiente despierto solo y enfermo, puede que el alcohol y el amor sean una mala mezcla, al igual que el olvido es algo inevitable.


Otras canciones:
MANÁ – MARIPOSA TRAICIONERA
MANÁ – LABIOS COMPARTIDOS

Opinión:
No escojo tres canciones de un mismo cantante por el hecho de que me obsesione su música o la escuche cada día, pero yo creo haber conocido el amor y aunque seguramente no lo haya experimentado plenamente de la forma que él muestra me siento identificada con algunos de los sentimientos de sus estrofas. Creo que ha sido rechazado e infravalorado y que lo que canta lo siente con todo su ser, cosa que me encanta, y de no ser así, creo que actúa realmente bien, por lo que no deja nada que desear

miércoles, 10 de febrero de 2016

byron



LORD BYRON ( 1788-1824)
George Gordon Noel Byron, conocido como Lord Byron, es un aristócrata y poeta inglés del Romanticismo. 

Al alcanzar la mayoría de edad, Lord Byron emprendió una serie de viajes en los que recorrió España, Portugal, Grecia y Turquía.



Lord Byron escandalizó a la Inglaterra conservadora de principios del siglo XIX con su vida disipada.


Tuvo varias relaciones amorosas complicadas y turbulentas y llevó una vida fastuosa y llena de escándalos.

Brillante y excéntrico genio literario, fue amigo del poeta Percy B. Shelley y de su esposa Mary B. Shelley y del médico y escritor Polidori que fue su secretario particular.

Participó en  revoluciones en Italia y en la guerra de independencia de Grecia, donde falleció a los 36 años a causa de unas fiebres.



Viajero incansable y poeta rebelde, Byron encarnó para sus coetáneos el ideal del héroe romántico, tanto en su obra como en su vida, y como tal fue considerado y admirado por no pocos escritores, José de Espronceda y Gustavo Adolfo Bécquer entre ellos.

Poemarios más famosos:


Obras

Horas ociosas (1807)
Las peregrinaciones de Childe Harold (1812-18)
El corsario (1814)
El prisionero de Chillon (1816)
El sueño (1816)
Prometeo (1816)
Manfredo (1817)
Caín (1821)
Don Juan (1819–1824)


POEMA  CAMINA BELLA
Camina bella, como la noche…

Camina bella, como la noche
De climas despejados y de cielos estrellados,
Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz
Resplandece en su aspecto y en sus ojos,
Enriquecida así por esa tierna luz
Que el cielo niega al vulgar día.

Una sombra de más, un rayo de menos,
Hubieran mermado la gracia inefable
Que se agita en cada trenza suya de negro brillo,
O ilumina suavemente su rostro,
Donde dulces pensamientos expresan
Cuán pura, cuán adorable es su morada.

Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
Las sonrisas que vencen, los matices que iluminan
Y hablan de días vividos con felicidad.
Una mente en paz con todo,
¡Un corazón con inocente amor!
Algunos consideran que Byron exalta una mujer ideal, romántica, con belleza exterior e interior, en la que luz y oscuridad se unen en perfecta armonía, es decir, una mujer capaz de conjugar cualidades contrastadas. Igualmente, aparecería la idea romántica de que la belleza interior se refleja en el exterior. Otros consideran que hay una dualidad constante en el poema (bien / mal) y que no habría una descripción arquetípica y positiva porque aparecerían rasgos románticos y también realistas. Se trataría de una visión compleja, con contrastes, en la que no todo es hermoso y positivo, en el que contrastan dos realidades: mente / corazón, experiencia / inocencia, mundo físico y psicológico. En una palabra, no es una mujer perfecta porque tienen un lado oscuro (de ahí el símil con una noche estrellada).
- Rasgos románticos: exaltación de la mujer, tema típico romántico; referencia a los elementos de la naturaleza en relación con los seres humanos; referencias al ambiente nocturno.
- En la descripción encontramos un
orden que va de lo general a lo particular, de lo exterior al interior.
- A lo largo del poema nos encontramos con varios recursos. Uno de los más frecuentes es la antítesis luz / oscuridad. Es un poema muy rico en recursos, en el que encontramos símiles, personificaciones, sinestesias ("tierna luz"), hipérboles, muchos epítetos....
-
Campo semántico de la descripción física y de la descripción del interior del ser humano.
- Métrica: tres estrofas de seis versos con rima ababab.
- Es un poema en el que hay un yo poético con pretensiones de objetividad, con ausencia del yo y del tú. Se usa la tercera persona. 

OTRO GRAN POEMA
Las peregrinaciones de Childe Harold es un extenso poema narrativo dividido en cuatro cantos publicado entre 1812 (fecha en que publicó los dos primeros cantos) y1818. El poema describe los viajes y reflexiones de un hombre joven hastiado del mundo, desilusionado de una vida de placer y deleite, mientras goza de los paisajes de las tierras extranjeras por donde va pasando. En sentido amplio es una expresión melancólica y desilusionante caída de una generación harta de las guerras post-revolucionarias y la Era napoleónica. En el título aparece la palabra childe, nombre dado en la Edad Media en Inglaterra a los jóvenes que aspiraban a caballeros.
El poema es claramente autobiográfico, ya que gran parte de los viajes son por el Mar Mediterráneo y el Mar Egeo, bien conocidos por Byron. Entre 1809 y 1811 viajó por España, Portugal, Italia, Albania, Malta, Grecia y Turquía. A pesar de que Byron no creyó que el poema fuera a tener éxito, nada más publicarse por su editor John Murray, tuvo una gran acogida e hizo famoso a Byron. Las mujeres aristocráticas fueron las que mejor valoraron el poema, atraídas por la personalidad de Harold.
Esta obra introdujo el concepto de héroe byroniano, el cual se fue haciendo cada vez más popular. Este tipo de héroe es descrito como un joven desengañado del mundo, marginado de la sociedad, un fuera de la ley, que además esta en controversia con él mismo, a veces cruel, a veces amable, devoto pero sin fe, y nunca satisfecho, pero buscando nuevas sensaciones. Es un hombre inteligente, capaz de adaptarse fácilmente a nuevas situaciones y de usar la astucia en su propio beneficio. Es de buena educación, sofisticado, atractivo y con cambios de humor, pero tiene poco respeto a la autoridad, es arrogante y cínico. Con respecto a las mujeres, es un seductor. Cansado de su vida de placeres, viaja disfrutando de los paisajes de las tierras extranjeras.
Childe Harold fue el vehículo que utilizó Byron para expresar sus creencias e ideas, de hecho en el prefacio de libro tres Byron reconoce el hecho de que su héroe es sólo una extensión de sí mismo. El poema se recoge en Domestic pieces (empezado a escribir en 1816), libro de poemas misceláneos.
Se incluye en una carta escrita desde Venecia a Thomas Moore el 28 de febrero de 1817, y publicado por primera vez por Moore en las Cartas y Diarios de Lord Byron (1830). En la carta, el poema está precedido del relato de las fiestas del Carnaval y parece sugerido por el estribillo de una canción escocesa conocida como The Jolly Beggar (publicada en 1776), que trata de un mendigo alegre e incluye los versos: "And we'll go no more a roving / Y nosotros no volveremos a vagar"/ Sae late into the night, hasta altas horas de la noche". También en la canción tradicional marinera "La doncella de Amsterdam" aparecen los versos: "I'll go no more a roving with you fair maid! Yo no volveremos a vagar con ustedes hermosa
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lunes, 11 de enero de 2016

Homenaje (apresurado) a Bowie

Vuelve Bowie (nunca se fue)

El creador de ‘Ziggy Stardust’ regresa con un nuevo disco, ‘Blackstar’, marcado por el jazz y la sofisticación de sintetizadores

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David Bowie, en un concierto.
No tenemos en el teclado del computer la tecla de la estrella negra, pero cualquier seguidor irredento de David Bowie sabe que ese icono inquietante de cinco puntas viene a ser un trasunto de la mota negra en La isla del tesoro. Recuerden, John Silver El Largo enviando al huésped de la miserable posada las señales corsarias que marcarán el fin. Ya se va haciendo tarde para casi todo. También para la resurrección de los dioses. Es hora de preguntarse quién marcará, de aquí a una década, los tiempos musicales de la influencia y la impronta… Bowie los marcó. ¿Ahora está entonando un adiós? ¿EsBlackstar el principio del fin?
¿Es Bowie el John Silver de la enésima vuelta de tuerca en el gran circo musical? ¿Es Blackstar —llamémos así al nuevo disco de Bowie porque no tenemos estrellas negras en el teclado, y esto ya ocurrió, recuérdese, con aquel simbolillo que había que leer como “el artista antes conocido como Prince”— el nuevo/recurrente regreso del Duque Blanco? ¿Estamos recibiendo la mota negra que nos sugiere el principio del fin, puede que el testamento, del músico por el que casi todo empezó? ¿Es este aire de nostalgia y tiempo ido un nuevo ardid del sempiterno genio de la mercadotecnia? Recordemos aquella mentira del embaucador, Hammersmith Odeon, Londres, 3 de julio de 1973, “¡Este es no solo el último show de esta gira, sino el último show que hago”.
Pero Bowie volvió. Siempre vuelve.
La escucha de Blackstar (Sony) en la fría sala de una fría discográfica en una ciudad fría como este Madrid sin alicientes o con alicientes de difícil localización en días preelectorales —cuánto hastío— retrotrae a las cosas pasadas. Imposible comprender un grandísimo disco como este, el empeño artístico de alguien en el umbral de los 70, sin acudir a los antecedentes. Imposible encajarBlackstar en lo que es el actual panorama de las novedades discográficas sin volver –antes y también después de la escucha – a las cúspides del mundo Bowie, incluidos descartes y olvidos… ¿alguien se acuerda, por ejemplo, de It’s Hard to be a Saint in the City (una renuncia del genio en Station to Station)?
La alucinación espacial que David Robert Jones (Brixton, Londtres, 1947) mamó de Stanley Kubrick -2001, una odisea del espacio, ahora que tan absortos andamos en secuelas galácticas de dudoso alcance- (Space Oddity, 1969); la sicodelia almibaradamente desarmante deHunky Dory (1971); el glam-rock de lentejuela incrustada en la calle oscura (The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars, simplemente el disco que aplastó una década), el devaneo ruidista-romántico en lo ético y filonazi en lo estético de Station to Station; la comparsa electrónica y el enganche del caballo en la trilogía berlinesa de los últimos 70 (Low, Heroes, Lodger, en compañía de Brian Eno); la primera resurrección cuando tantos lo daban por amortizado (Scary Monsters, 1980); la discoteca febril ymegahit (Let's dance,1983); y todo lo que vino después, tan denostado en el peor de los casos o ignorado en el mejor de ellos por una crítica especializada con especial aversión a la versión más narcisista/bocazas del genio (Tonight, Never Let Me Down, Outside, Earthling, Hours, Heathen, Reality…).
Pero estamos en Blackstar, mojón número 25 en su carrera (8 de enero –coincidiendo con la 69ª onomástica del músico- en las mejores tiendas de discos, si es que eso sigue existiendo). La culpa la tienen, básicamente, el 55 Bar, un ilustre garito del West Village neoyorquino, el saxofonista Donny McCaslin y el baterista Mark Guiliana. En ese lugar, en esos músicos y en el magisterio de David Bowie germinó Blackstar, un disco que llega a los titulares de medio mundo y parte del otro dos años después de The Next Day. Mientras el común de los mortales –y eso incluye a los devotos de la causa-  entonaba nuevos réquiems en honor del Dios apagado, Bowie abandonaba la gentil existencia cotidiana junto a su mujer la exsupermodelo keniana Imán y la hija de ambos, Alexandria Zahra, y se metía en los Magic Shop Studios de Nueva York para fraguar la nueva muesca de su eterno retorno. Blackstar. Apenas siete cortes. Apenas 43 minutos de música. Apenas un intento “de evitar por todos los medios el rock and roll”, si hacemos caso al veredicto del eterno Tony Visconti, privilegiado gafapasta con cara de despistado y productor luminoso de este disco y de tantos otros de Bowie y de gente como Tyrannosaurus Rex, Iggy Pop, Boomtown Rats, Stranglers, Adam Ant o Morrissey.
Bowie se fue una noche al 55, escuchó a McCaslin y Guiliana, le dijo a Visconti que quizá tenía un nuevo disco, desapareció cinco meses y, a la vuelta, escribió sendos emails al saxofonista y a su drummerpara confirmarles que les quería con él en su nuevo disco. Ellos, primero, no se lo creyeron, después entraron en trance (“¡Bowie me llama!”) y al final entraron en el estudio.

Pura anfetamina

Blackstar es pura anfetamina a nivel de percusión. La batería de Mark Guiliana vertebra obsesivamente las canciones del disco, con especial intensidad en cortes como el que da título al álbum, o en 'Tis a Pity she was a Whore o I Can't Give Everything Away. El mantra repetitivo de algunos temas como Sue (Or in a Season of Crime) oGirl Loves Me cae directamente de la que es una de las influencias claves del disco —influencia reconocida por el propio Tony Visconti—, que no es otra que la del rapero estadounidense Kendrick Lamar. Por lo demás, fondos jazzys de saxo, sofisticación de sintetizadores -Blackstar trae ecos del tiempo berlinés de Bowie, Low, Lodger y alrededores- y letras supuestamente confesionales, tirando a angustiosas (“ya no doy entrevistas porque para conocerme hay que leer mis letras, siento temores que no pueden verse”, ha dicho Bowie), las letras de un iluminado en el umbral de los 70 que sigue dando al mundo no se sabe si discos geniales pero sí empeños intensos.
Bowie ha vuelto. En forma de disco. No parece que vuelva subir a un escenario (“No creo que vuelva a actuar, sería una sorpresa”, ha asegurado Tony Visconti).
En el peor de los casos, un respeto al genio que creó Space Oddity, Rock'n' Roll Suicide, Young Americans y Ashes to Ashes. En el mejor de ellos, y como alguien dijo un día… Dios salve al dios. Estrella negra.

Discografía selecta de un mito

Space Oddity(1969)
The Man who sold the World (1970)
Hunky Dory (1971)
The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars(1972)
Aladdin Sane (1973)
Station to Statation (1976)
Young Americans (1975)
Low (1977)
Heroes (1977)
Scary Monsters (1980)
Let's Dance  (1983)
Never let me Down (1987)
Outside (1995)
Heathen (2002)
Reality (2003)
The Next Day (2013)