martes, 13 de enero de 2015

Rubén Darío


Rubén Darío


Su primera obra, Azul (1888) es la primera afirmación del modernismo literario. Consta de
composiciones escritas en verso y en prosa, donde se ponen de manifiesto las directrices de la nueva
estética: el exotismo, la elegancia, el sentimentalismo, el erotismo y la preocupación por el ritmo y la
musicalidad. Aparece también la exaltación de los mitos autóctonos y un cierto rechazo hacia lo español.
AZUL - RUBEN DARIO (Autumnal 1887)
En las pálidas tardes
yerran nubes tranquilas
en el azul; en las ardientes manos
se posan las cabezas pensativas.
¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños!
¡Ah las tristezas íntimas!
¡Ah el polvo de oro que en el aire flota,
tras cuyas ondas trémulas se miran
los ojos tiernos y húmedos,
las bocas inundadas de sonrisas,
las crespas cabelleras
y los dedos de rosa que acarician!
En las pálidas tardes
me cuenta un hada amiga
las historias secretas
llenas de poesía:
lo que cantan los pájaros,
lo que llevan las brisas,
lo que vaga en las nieblas,

lo que sueñan las niñas.
Esa línea elegante y refinada se consolida en Prosas profanas (1896), obra poblada de abates galantes,
marquesas crueles, princesas y cisnes. Ambas obras representan lo mejor del modernismo exotista, y
serán una clara influencia en poetas jóvenes españoles, como Juan Ramón Jiménez, que en obras
primerizas como Arias tristes asimila los rasgos formales del movimiento modernista

La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
Que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
Está mudo el teclado de su clave sonoro;
Y en un vaso olvidada se desmaya una flor.
. . . .El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
Y, vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
La princesa persigue por el cielo de Oriente
La libélula vaga de una vaga ilusión.
En 1905 publica Cantos de vida y esperanza. Aquí la universalidad que había buscado se diluye y se
centra en la esencia de lo español. De esta obra, impregnada de sinceridad, surgen las más profundas
reflexiones acerca de las desilusiones de la vida y el retorno a la esperanza.
Los tres ejes temáticos sobre los que se sustenta la obra son la evasión aristocrática de la realidad, la preocupación social y política y la
inquietud personal; Darío reflexiona sobre la propia existencia, el tiempo, la muerte, la religión, el arte…,
dando lugar a la corriente intimista. La influencia de esta obra es notable en poetas españoles como Juan
Ramón Jiménez o Antonio Machado, uno de los mejores representantes del modernismo intimista
español, y al que, pese a eso, no estudiaremos en este tema, pues se suele estudiar dentro de la
generación del 98.



Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos;
formen todos un solo haz de energía ecuménica.
Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas,
muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente
que regará lenguas de fuego en esa epifanía.

Poemas de Rubén Darío

Amo másAmar, amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo:
amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡y arder en la fusión de nuestros pechos mismos

MíaMía: así te llamas.
¿Qué más harmonía?
Mía: luz del día;
mía: rosas, llamas.

¡Qué aroma derramas
en el alma mía
si sé que me amas!
¡Oh Mía! ¡Oh Mía!

Tu sexo fundiste
con mi sexo fuerte,
fundiendo dos bronces.

Yo triste, tú triste...
¿No has de ser entonces
mía hasta la muerte?

Que el amor no admite cuerdas reflexionesSeñora, Amor es violento,
y cuando nos transfigura
nos enciende el pensamiento
la locura.

No pidas paz a mis brazos
que a los tuyos tienen presos:
son de guerra mis abrazos
y son de incendio mis besos;
y sería vano intento
el tornar mi mente obscura
si me enciende el pensamiento
la locura.

Clara está la mente mía
de llamas de amor, señora,
como la tienda del día
o el palacio de la aurora.
Y el perfume de tu ungüento
te persigue mi ventura,
y me enciende el pensamiento
la locura.

Mi gozo tu paladar
rico panal conceptúa,
como en el santo Cantar:
Mel et lac sub lingua tua.
La delicia de tu aliento
en tan fino vaso apura,
y me enciende el pensamiento
la locura.


Lo fatal




Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,

¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

miércoles, 7 de enero de 2015

Acoso escolar

COLUMNA

foto de la noticiaEn memoria de Carla

En cuatro meses de tareas socioeducativas no se cura la chulería ni el desprecio

por el dolor del otro

A las víctimas hay que individualizarlas. Ponerles un rostro, una edad, una familia, un barrio, algunas inquietudes, unos cuantos sueños, una debilidad visible o escondida. Los activistas sociales lo saben desde hace tiempo, tanto como para presentar cualquier campaña que pretenda provocar empatía en el ciudadano con un rostro concreto, un nombre y una edad. Carla, por ejemplo. Una chica de 14 años que estudiaba en un colegio, el Santo Ángel de la Guarda, y con una madre que ahora conocemos, Monserrat. Carla se suicidó arrojándose por un acantilado de su ciudad, Gijón, enferma de desesperación por el acoso y la burla a la que le sometían algunas compañeras de clase. Se mofaban de su físico y de su supuesta condición sexual. Las dos chicas que lideraron las vejaciones a las que la adolescente fue sometida el año antes de que se quitara la vida han sido condenadas a cuatro meses de tareas socioeducativas para mejorar su empatía con el prójimo, en particular, con los seres más débiles. ¿Es suficiente? Si es esa la única medida, no, desde luego que no. En cuatro meses no se cura la chulería ni el desprecio por el dolor del otro. Cuatro meses no son nada si no se exige también a los padres de las autoras del delito que recapaciten sobre los valores que jamás se inculcaron en casa y por la poca atención que prestaron a la personalidad oscura y diabólica que iba haciéndose presente en sus hijas. Cuatro meses pasan volando y son estériles si la dirección del colegio en el que tuvo lugar la pesadilla que llevó a Carla a precipitarse al vacío no asume su culpa y emprende un debate para reflexionar sobre una responsabilidad que también debería recaer en un claustro que ignoró o no dio importancia al padecimiento de una de sus alumnas.
Cosas de niñas. Así se resume en más ocasiones de las que pensamos y sabemos la persecución, la burla, el escarnio que ocurren secretamente en los centros escolares. La mayoría de las veces nadie se entera del padecimiento de un niño o de una adolescente. Los chavales no suelen contar demasiado en casa porque viven el acoso al que están sometidos con culpabilidad y vergüenza. Ese silencio permite que los chulos o las chulas actúen impunemente, divirtiéndose con el sufrimiento de la criatura acorralada; por lo demás, el resto de la clase, por un temor comprensible a ser también estigmatizados, suelen callar o colaborar vagamente. Cada cierto tiempo, el horror del acoso escolar se hace visible en la prensa porque la víctima, viéndose sin capacidad para acabar con su angustia, pone fin a su vida. Es así de crudo: sabemos de la víctima por su suicidio. A Carla le daba terror ir al instituto, pero al temor que le producía el encuentro con sus torturadoras había que añadir uno de nuevo cuño: la angustia que le provocaba el comprobar cómo se burlaban de ella a través de las redes, es decir, como divulgaban en el ciberespacio la mofa para tenerla paralizada en un terror sin escapatoria. Ni en su propio dormitorio estaba a salvo la pobre desdichada de sus torturadores, ya sabemos que las injurias en Internet tienen la peculiaridad de colarse por cualquier resquicio. Esta es una historia más común de lo que parece y no se trata solamente de un delito juvenil ni que sufran en exclusiva los adolescentes. La justicia va más lenta que la tecnología y castigar al que delinque en la red, aunque es posible y cada vez más frecuente, tarda un tiempo que a la víctima se le representa como insoportable. Imagino que el castigo al bullingcibernético, agazapada la identidad del malhechor en el cobarde anonimato, acabará precisando de un mecanismo exprés para ser penalizado, dada la rapidez con que en el medio se difunden las injurias.
La tragedia nos enseña que hay que atajar la crueldad cuando brota: desde la casa, la escuela y la justicia
Parece que en estas fechas hay una voluntad colectiva de concordia, que las rivalidades pierden fuste y nuestras columnas se engalanan con buenos propósitos. Tal vez deba ser así, conviene y es saludable que sea así, que el pensamiento se mantenga en suspenso unos días antes de volver a la carga, a la bronca, a la opinión, a la arena. Pero me ha resultado inevitable, después de ver en el periódico esta semana el rostro de Montserrat Magnien, la madre de Carla, pensar que para ella no habrá Nochevieja ni Año Nuevo, que desde el 11 de abril de 2013 el tiempo avanza en una densidad amorfa, sin conceder tregua alguna ni consuelo, empecinada como está su mente en un solo propósito: que se haga justicia. Y he querido que el primer artículo de este año que acabamos de inaugurar esté dedicado a ella, a esta madre que sólo va a encontrar razones para vivir litigando a fin de que su caso, el caso de su hija Carla, se convierta en paradigmático, y que su muerte no haya sido en vano, que nos enseñe a atajar la crueldad cuando brota: desde la casa, la escuela, la justicia, que entendamos la necesidad de enseñar a quienes no tienen demasiadas luces, a los resentidos, a los duros de corazón a sufrir con el dolor ajeno. Y si es que la naturaleza no les ha dado la capacidad de comprender el sufrimiento del prójimo que sea la justicia quien ponga freno a su tara. Quería que mi artículo tuviera un rostro, el de Montserrat, y enviarle desde aquí un abrazo para que no se sienta, como seguro que se sentirá, tan sola.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Rimas de Bécquer

Análisis
Rima IV de Gustavo Adolfo Bécquer
Nicolás Martínez
Eloy Nistal
Eduardo Díaz
Humberto Suárez
4ºA
No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

Estructura Externa:
Nos encontramos con un poema que consta de 4 versos introductorios y 4 estrofas de 8 versos. Al final de cada
Estrofa hay un verso que se repite al igual que en la introducción.
Estructura Interna:
        Señalamos dos partes desde el punto de vista del contenido.
·        En la primera parte, versos 1/4, nos encontramos la idea fundamental: el poeta proclama su firme fe en la existencia de la poesía aunque no haya poetas.
·        En la segunda parte, versos 5/36, explica porque existirá siempre la poesía. El autor destaca una serie de realidades (naturaleza, misterio, sentimientos y amor).
Tema:
Temas fundamentales de inspiración poética según Becquer:
·        Proclamación entusiasta a favor de la poesía.
·        Exaltación de la expresión poética.
Resumen:
El poeta expresa con entusiasmo su fe en que los temas de la poesía serán inagotables por ser algo consubstancial al ser humano. Recoge los cuatro campos de inspiración citados anteriormente.
Estilo:
      Poesía intimista y directa. Romanticismo.
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Rima XXIV

Dos rojas lenguas de fuego 
que a un mismo tronco enlazadas 
se aproximan y, al besarse, 
forman una sola llama. 

Dos notas que del laúd 
a un tiempo la mano arranca, 
y en el espacio se encuentran 
y armoniosas se abrazan. 

Dos olas que vienen juntas 
a morir sobre una playa 
y que al romper se coronan 
con un penacho de plata. 

Dos jirones de vapor 
que del lago se levantan 
y, al juntarse allá en el cielo, 
forman una nube blanca. 

Dos ideas que al par brotan; 
dos besos que a un tiempo estallan, 
dos ecos que se confunden; 
eso son nuestras dos almas.


Comentario:
En la primera estrofa, el autor describe su amor mediante una relación con dos lenguas de fuego que al juntarse forman una gran llama de fuejo. En la segunda estrofa, Bécquer nos describe su amor mediante una relación de manos que al reunirse con la música se encuentran y se abrazan. En la tercera estrofa, nos hace la descripción mediante el agua del mar, dos olas que se rompen. En la cuarta estrofa, el poeta nos habla de vapor de agua que sale de un lago y se reúne en el cielo formando un nube blanca. Y por último, en la quinta estrofa nos hace una conclusión de su gran amor y relación, nos habla de ideas, de besos, de ecos y por último de almas. Los más importante y a destacar es que en todas las estrofas los elementos con los que relaciona su amor, acaba siempre unido y junto.

La conclusión:
Se puede sacar de este poema es el gran sentimiento de pasión que siente el autor hacia su amor, su pareja. Constantemente nos lo describe con elementos bellos y adorados por las personas.


Eduardo Marques Ferreira

Gonzalo Muñiz Garcia






Rima XXXIX

¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable,
es altanera y vana y caprichosa;
antes que el sentimiento de su alma,
brotará el agua de la estéril roca.
Sé que en su corazón, nido de sierpes,
no hay una fibra que al amor responda;
que es una estatua inanimada..., pero...
          ¡es tan hermosa!

Vocabulario:
  • Mudable: bipolar, cambia de opinión muy rápido.
  • Altenera: orgullosa.
  • Vana: que no vale para nada.

En los versos 3 y 4 habla de los sentimientos de su amada, utiliza una metáfora, refiriéndose a que nunca mostrara sus sentimientos hacia él.
En los versos 5 y 6 se hace referir a que la chica se comporta muy mal con él, que no hay presencia del amor hacia él.
Y al final del poema expresa que por muy mala, y muy cruel que pueda llegar a ser con él, ella siempre va a ser su amada.


Yolanda Lorenzana Camino
Daniel Rea Vázquez

Miriam Igelmo Sánchez



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Rima LXVI
¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.
¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.

En este poema Becquer se siente melancólico y no recuerda nada de su pasado,debido a la perdida de su amada. Da a entender que si la vida de su amada se acaba,la suya también. Quiere que su tumba no tenga inscripción porque no quiere que nadie le recuerde. Puesto que su amada no está quiere acabar con su vida de la forma más dolorosa y violenta posible.
Verso elegido:
Donde habite el olvido,
Allí estará mi tumba.
        
Este verso ha sido utilizado posteriormente por autores como Luis Cernuda en la generación del 27 y Joaquín Sabina para una de sus canciones actualmente. Todos los poemas tratan sobre el olvido. En ellos el autor desea una muerte violenta por la pérdida de su amada, muchas veces causada por su orgullo. También hacen referencia a sepulturas sin inscripción, entre ortigas y zarzas agudas, lo que nos da a entender que no quiere que nadie se acuerde de él tras su muerte.
      
Luis Cernuda
Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.


Canción de Joaquin Sabina:



David Martín Lobeto
María Martín Crespo
María Martínez Fernández
Sergio Suárez González

                        
Grupo de Andrea, Laura, Tania y Cristina.

LXIX (49)

Al brillar un relámpago nacemos
y aún dura su fulgor cuando morimos;
tan corto es el vivir.
La gloria y el amor tras que corremos
sombras de un sueño son que perseguimos:
¡Despertar es morir!

Significado de sus estrofas
1º) La vida es corta y la compara con un relámpago.
2º) Nos afanamos a ideales como la gloria y el amor, que, a fin de cuentas no merecen la pena, pues todo acabará.
3º) Es un poema de desesperación en el que el autor expresa sus ganas de morir.
4º) Cada vez nos despertamos estamos cerca de la muerte.

Estructura externa
Consta de 12 versos agrupados en tres cuartetos. Los versos pares tienen rima asonante, en cambio los versos impares son sueltos. Predominan los versos heptasílabos y endecasílabos.

Estructura interna
Bécquer ha dividido la rima en con una estructura tripartida, la introducción, del verso 1 al 4 donde explica la angustia por el sueño que no recordaba; el nudo, del verso 5 al 8, explicación de las sensaciones causadas por el sueño; y el desenlace, del verso 9 al 12 donde el autor hace una breve reflexión.
Puede dividirse en dos partes, la primera coincide con la primera estrofa, en ella se hace referencia a la vida y su corta duración; la segunda, coincide con la segunda estrofa, donde reflexiona sobre el sentido de la vida.

Recursos literarios utilizados

La rima contiene varios hipérbaton, es decir, una alternación de palabras (versos 2, 4, 6, 8) y también antítesis al relacionar palabras como amargo/placer, tristeza/alegría.



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Análisis

Alexandra Gheorgheosu
Álvaro Alonso
Giovanni Giarrizzo
Sonia Ruisánchez
Igone Mollera
4ªA

Poema XLI

Tú eras el huracán, y yo la alta 
torre que desafía su poder. 
¡Tenías que estrellarte o que abatirme...! 
¡No pudo ser! 

Tú eras el océano; y yo la enhiesta 
roca que firme aguarda su vaivén. 
¡Tenías que romperte o que arrancarme...! 
¡No pudo ser! 

Hermosa tú, yo altivo; acostumbrados 
uno a arrollar, el otro a no ceder; 
la senda estrecha, inevitable el choque... 
¡No pudo ser!





Comentario

En el poema se desarrolla la historia de dos amantes, estos son completamente opuestos, por lo que se lee. Suelen discutir con frecuencia, sin dar ninguno su brazo a torcer. La historia posiblemente se desencadenó en ruptura.

El tema del poema es de desamor.






Poema XLII


Cuando me lo contaron sentí el frío 
de una hoja de acero en las entrañas; 
me apoyé contra el muro, y un instante 
la conciencia perdí de dónde estaba. 

Cayó sobre mi espíritu la noche, 
en ira y en piedad se anegó el alma. 
¡Y entonces comprendí por qué se llora, 
y entonces comprendí por qué se mata! 

Pasó la nube de dolor.... Con pena 
logré balbucear breves palabras... 
¿Quién me dio la noticia?... Un fiel amigo... 
Me hacía un gran favor... Le di las gracias.

Comentario

La historia comienza con una supuesta ruptura cuando el hombre descubre que fue engañado por su amada. Según el relato, el hombre se sintió dolido, traicionado y muerto por dentro, casi sin la capacidad de amar, pero con gratitud hacia su amigo, ya que gracias a él nunca más volverá a ser engañado.

El tema de este poema es de desamor y engaño.


martes, 25 de noviembre de 2014

Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán (A Coruña, 1851-1921),  está considerada la mejor novelista del siglo XIX y una de las escritoras más destacadas de nuestra historia literaria. Además de novelas y cuentos, escribió libros de viajes, obras dramáticas, composiciones poéticas y numerosísimas colaboraciones periodísticas, a través de las cuales su presencia fue constante en la España de su tiempo. Fue una escritora de gran inteligencia, inmensa cultura, singular capacidad de trabajo y activa defensora de los derechos de la mujer, que con su vida y con su obra puso de manifiesto la capacidad de la mujer para ocupar en la sociedad los mismos puestos que el varón, sin renunciar a lo específicamente femenino.
Se la considera además introductora del Naturalismo en España. Este movimiento se caracterizó por llevar al extremos los presupuestos del Realismo. Ambos tratan de reflejar la realidad tal cual es, pero la diferencia radica en que el Realismo es más descriptivo y refleja los intereses de una capa social muy definida, la burguesía, mientras que el Naturalismo extiende su descripción alas clases más desfavorecidas, intenta explicar de forma materialista y casi mecanicista la raíz de los problemas sociales y alcanza a hacer una crítica social profunda, afirmando que es imposible escapar de las condiciones sociales que guían nuestro sendero en la vida sin que podamos hacer nada por impedirlo (determinismo).
“Tengo por importante entre todos el concepto de que la novela ha dejado de ser obra de mero entretenimiento, modo de engañar gratamente unas cuantas horas, ascendiendo a estudio social, psicológico, histórico, pero al cabo estudio.”
(Del Prefacio a Un viaje de novios)
La crítica suele estar de acuerdo al afirmar que de la vasta producción de Emilia Pardo Bazán lo que mejor ha aguantado el paso del tiempo son sin duda sus cuentos: valientes, modernos y de impecable factura. La autora escribió cientos de relatos breves (es la más prolífica autora de cuentos de la literatura española), que  fueron publicados, en su día, en diversos diarios y revistas de la época (Blanco y Negro, La Ilustración Española y Americana, El Imparcial…) y recogidos en varias colecciones bajos los títulos de “Cuentos de Marineda” (como llamaba a La Coruña en sus obras), “Cuentos de amor“, “Cuentos sacroprofanos“, “Cuentos de la tierra” (o “Cuentos del terruño“), “Cuentos antiguos” y “Cuentos de Navidad, Año Nuevo y Reyes“; todos ellos fáciles de leer y casi todos, totalmente vigentes, gracias al dominio de la técnica y a la capacidad para desentrañar la condición humana que tiene la autora.
He aquí tres cuentos que directa o indirectamente refieren situaciones en las que la mujer se siente amenazada por algún hombre de su entorno doméstico:
Y, por último, un audio-libro:

lunes, 24 de noviembre de 2014

Grafiti

grafiti

Realismo español


Características generales del Realismo (segunda mitad del s. XIX)

 («Una novela es un espejo que se pasea por un ancho camino. Tan pronto refleja el azul del cielo ante nuestros ojos, como el barro de los barrizales que hay en el camino”), s Stendha

1. Introducción

El Realismo surge en Europa a partir de 1850, cuando se observa un alejamiento progresivo de las formas de vida y mentalidad románticas. El apego a la realidad y el sentido práctico de la burguesía condicionan el ambiente que será visto con conformismo o con desacuerdo por los escritores.

2. Ideología

En cuanto a lo ideológico, sigue prevaleciendo el Liberalismo, concepto político iniciado por los románticos, pero se distinguen dos vertientes: un liberalismo moderado, propio de la burguesía asentada; y un liberalismoprogresista propio de los sectores más dinámicos e inquietos.
Entre el proletariado, que va surgiendo paralelamente con la industrialización, se introducen doctrinas revolucionarias como el socialismo, el comunismo y el anarquismo.
Por otra parte, surgen nuevas corrientes de pensamiento:
·                       El Determinismo que considera que todos los hechos están sometidos a unas leyes necesarias y universales, según las cuales dichos hechos, en iguales condiciones, producen idénticos efectos.
·                       El Positivismo defiende la teoría de que el conocimiento ha de basarse en la observación rigurosa y en la experimentación. Tal corriente influyó en todos los campos del saber: medicina, psicología, economía, etc.

3. Características literarias

El Realismo se caracteriza por:
·                       La observación y reproducción rigurosa de la realidad.
·                       Una temática centrada en la vida cotidiana.
·                       Con frecuencia, la crítica con intención social o moral sobre las lacras de la realidad que presenta.
·                       La objetividad como ideal del novelista, aunque a veces introduzca juicios y observaciones personales.
·                       Descripción minuciosa y detallada de costumbres, caracteres y ambientes.
·                       Utilización de una prosa sobria, a veces cuidada, a veces familiar. Los diálogos se adaptan a las características del personaje.
·                       Empleo del estilo indirecto libre, mezcla del estilo directo y del estilo indirecto, para reproducir los pensamientos o sensaciones de los personajes dentro del discurso del narrador, evitando los verbos de lengua (dijo, pensó, sintió) y el nexo que. De esta manera el lector se introduce en el interior de los personajes.
[^]

IV. El Realismo: autores

1.  Benito Pérez Galdós (1843-1920)

Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria, pero fue en Madrid donde desarrolló su labor literaria, llegando a ser un profundo observador de esta ciudad. Aunque no se interesó especialmente por la política, se acercó al socialismo. Sus últimos años fueron tristes, debido a la ceguera que padeció, las dificultades económicas, algunos fracasos teatrales y la oposición de sus enemigos a que se le concediera el Premio Nobel.
Es el autor más fecundo de la literatura española y su obra representa un testimonio de la vida del siglo XIX, dejando reflejadas en ellas todas las capas sociales y todos los acontecimientos de la época. Esta extensa obra puede clasificarse en tres grupos:
·                       El de los Episodios Nacionales, donde se recoge la historia novelada del siglo XIX en cinco series de diez títulos cada una, la última incompleta.
·                       El de las novelas de la primera época, unas de tipo histórico (La fontana de oro) y otras de las llamadas de tesis, en donde se opone un mundo tradicional y conservador al moderno (Doña Perfecta).
·                       El de las novelas españolas contemporáneas, que suponen un amplio retrato de la sociedad madrileña de la época con una técnica plenamente realista. En este grupo se encuadraría Fortunata y Jacinta: Juanito Santa Cruz, de familia de alta clase media, tiene relaciones con Fortunata, joven de condición humilde, perteneciente al pueblo llano, vital y espontánea. No obstante estas relaciones, Juanito se casa con su prima Jacinta y sigue sus relaciones con Fortunata quien lleva una vida mísera y muere dejando un hijo de Santa Cruz que adopta Jacinta. La esposa, Jacinta, representa las virtudes burguesas y Fortunata, la amante, la fuerza instintiva del pueblo.

2. Leopoldo Alas, Clarín (1852-1901)

Clarín nació en Zamora, pero se sintió profundamente asturiano y en Oviedo pasó la mayor parte de su vida y allí moriría. Hombre de grandes inquietudes espirituales, se sintió siempre muy crítico frente al catolicismo tradicional. Su labor intelectual se traduce en una importante actividad crítica y una obra narrativa no muy amplia, pero excepcional.
Además de la creación de más de setenta cuentos y novelas cortas, Clarín también cultivó la novela larga que comienza con La Regenta y continúa con Su único hijo (1890) y Cuesta abajo (1890-91). No obstante, ninguna alcanza la importancia de la primera.
La Regenta, publicada en 1885, una de las más importantes novelas de la literatura española, muestra a la vez graves problemas humanos y un gran panorama social a través de una ciudad de provincias. Su argumento se puede resumir, sin embargo, en pocas líneas: Ana Ozores, casada con el anterior Regente de la Audiencia de Vetusta (Oviedo), don Víctor Quintanar, hombre mayor que no le presta demasiada atención. El mundo asfixiante en que vive y su temperamento insatisfecho hacen que “la Regenta” se deje llevar por la religiosidad que le ofrece el Magistral de la catedral, don Fermín de Pas, hombre raro y ambicioso, y la sensualidad romántica del seductor local, don Álvaro Mesía, a quien finalmente se entrega y que provoca el duelo entre don Álvaro y su marido. Muere este último y Ana se ve rechazada por todos.
[^]

V. Obras de la literatura occidental: Ana Karenina

Ana Karenina es una de las novelas del autor ruso León Tolstoi, escritas entre 1873 y 1877. En ella se nos presenta una mujer, Anna Karénina -que durante años había sido esposa fiel, unida a un alto funcionario imperial, Aleksei Karenin-, marcada por la pasión y el arrebato. Anna se enamora ciegamente del oficial Vronski, al que se entrega sin miramientos. Anna abandona su casa, transgrediendo así todas las reglas morales y las convenciones que la sociedad y la religión imponen a una mujer casada. Es obligada a abandonar a su hijo y se ve marginada por la alta sociedad. Vive un tiempo de felicidad al lado de Vronski, con quien se instala en el extranjero, para volver luego a Rusia al lado de su hijo, quien se cree que su madre ha muerto. Después Anna se enfrenta al vacío: Karenin le ha negado el divorcio y Vronski la ha engañado. La imagen final de la protagonista se nos muestra cuando camina indecisa y autómata por el andén de la estación del pueblo donde su amante vive otra aventura.
Se puede decir que la novela de Tolstoi es una novela de homenaje a la pasión en la que, más que acciones externas, se explora el estado de ánimo de los personajes que se manifiesta a través de la desesperación, el rapto, el enajenamiento o los celos.
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