SOBRE LAS SEÑALES DEL AMOR -
El collar de la paloma (Tawq al-hamama) es un libro único en la literatura islámica mundial. Escrito en 1022 en la ciudad de Játiva (Valencia) por el erudito cordobés Ibn Hazm, este tratado es considerado una de las obras cumbre sobre el amor en la Edad Media.
A continuación se detallan los aspectos clave de la obra en general:
Estructura y Contenido
El libro se compone de un prólogo, treinta capítulos y una conclusión. Ibn Hazm combina de forma magistral la prosa psicológica con anécdotas históricas, recuerdos personales vividos en la Córdoba califal y poemas propios. Los capítulos se agrupan en cuatro grandes bloques temáticos:
- Los fundamentos del amor: Analiza la naturaleza del amor, sus causas y las señales para descubrirlo.
- Los accidentes del amor: Describe las fases del enamoramiento, desde el amor al primer vistazo o en sueños, hasta el lenguaje de las alusiones y los secretos.
- Las desgracias del amor: Trata los obstáculos del romance, como la figura del guardián (raqib), el calumniador, la traición, la separación y el olvido.
- La dimensión espiritual: Concluye con reflexiones sobre la pureza, la abstinencia y la virtud moral.
Significado del título
El título es una metáfora poética de la época. En la cultura árabe, la paloma representa la mensajera del amor, la fidelidad y la melancolía. El "collar" hace referencia a la franja de plumas oscuras que algunas palomas tienen alrededor del cuello; al ser una marca permanente e imposible de quitar, simboliza la cadena invisible y el dulce cautiverio que el amor impone al enamorado.
Importancia histórica y literaria
- Psicología antes de la psicología: A diferencia de otros textos medievales, Ibn Hazm no ve el amor como una simple enfermedad o un pecado, sino como una experiencia humana profunda que analiza con precisión casi científica y una enorme sensibilidad.
- Retrato de una época dorada: El libro sirve como una crónica social y nostálgica de la Córdoba del Califato, describiendo sus palacios, costumbres, intrigas políticas y la vida cotidiana antes de su decadencia.
- Influencia en Occidente: Muchos estudiosos sostienen que esta obra sentó las bases literarias del amor cortés que más tarde adoptarían los trovadores provenzales en Francia y Europa.
En El collar de la paloma las señales del amor son las manifestaciones físicas y de comportamiento que delatan a un enamorado.
Ibn Hazm enumera y describe entre ellas las siguientes principales:
- La mirada persistente: Mirar fijamente al ser amado sin pestañear, ya que los ojos son la puerta abierta del alma y revelan los secretos.
- Incapacidad de hablar con otros: El amante no puede dirigir la palabra a nadie más que a su amado, o guarda silencio absoluto cuando este habla, aprobando todo cuanto dice. [
- Búsqueda de proximidad: Intentar sentarse cerca, buscar pretextos para acortar la distancia física y abandonar actividades que obliguen a estar lejos.
- Nerviosismo y azoramiento: Mostrar ansiedad, sorpresa, rubor o confusión repentina ante la presencia o la mención de la persona amada.
- Mimetismo corporal y gestos: Imitar los movimientos del otro, guiñar los ojos, apretarse las manos, caricias y compartir el mismo vaso.
IBN HAZM - EL COLLAR DE LA PALOMA
Mis ojos no se paran sino donde estás tú.
Debes de tener las propiedades que dicen del imán.
Los llevo adonde tú vas y conforme te mueves,
como en gramática el atributo sigue al nombre.
* * *
Cuando me voy de tu lado, mis pasos
son como los del prisionero a quien llevan al suplicio.
Al ir a ti, corro como la luna llena
cuando atraviesa los confines del cielo.
Pero, al partir de ti, lo hago con la morosidad
con que se mueven las altas estrellas fijas.
* * *
Cuando mis ojos ven a alguien vestido de rojo,
mi corazón se rompe y desgarra de pena.
¡Es que ella con su mirada hiere y desangra a los hombres
y pienso que el vestido está empapado y empurpurado con esa sangre!
* * *
Cuando se trata de ella, me agrada la plática,
y exhala para mí un exquisito olor de ámbar.
Si habla ella, no atiendo a los que están a mi lado
y escucho sólo sus palabras placientes y graciosas.
Aunque estuviese con el Príncipe de los Creyentes,
no me desviaría de mi amada en atención a él.
Si me veo forzado a irme de su lado,
no paro de mirar atrás y camino como una bestia herida;
pero, aunque mi cuerpo se distancie, mis ojos quedan fijos en ella,
como los del náufrago que, desde las olas, contemplan la orilla.
Si pienso que estoy lejos de ella, siento que me ahogo
como el que bosteza entre la polvareda y la solana.
Si tú me dices que es posible subir al cielo,
digo que sí y que sé dónde está la escalera.- En el segundo capítulo de El collar de la paloma, Ibn Hazm profundiza aún más en la psicología del enamorado y describe otros comportamientos sutiles y cotidianos que delatan el amor: [1]
- Afecto desmedido por la familia del amado: El amante empieza a sentir un cariño excepcional por los parientes, amigos y allegados de la persona amada, llegando a apreciarlos o tratarlos mejor que a los miembros de su propia familia. [1, 2]
- Disfrutar dando como si se recibiera: Para el enamorado, hacerle un regalo, un favor o una concesión al ser amado produce el mismo gozo (o incluso mayor) que si él mismo estuviera recibiendo un beneficio o un obsequio. [1, 2]
- El llanto variable: Ibn Hazm señala las lágrimas como una señal inequívoca, aunque aclara que no todos reaccionan igual. Mientras unos tienen el llanto fácil, otros sufren un dolor seco. Como anécdota personal, confiesa que él pertenece a los segundos debido a que en su infancia tomó mucho incienso para curarse unas palpitaciones.
- La abstracción del semblante: Se observa una desconexión o distracción profunda del entorno. El enamorado suele quedarse absorto con la mirada perdida y el rostro pensativo, completamente ajeno a las conversaciones de quienes le rodean.
- La metáfora del imán y la gramática: En sus versos explicativos, Ibn Hazm detalla que los ojos del amante siguen al amado «conforme se mueve, como en gramática el atributo sigue al nombre», sintiendo una atracción física inevitable parecida a la de un imán.
- El contraste en los pasos: La velocidad al caminar delata su estado de ánimo: cuando el amante se dirige hacia el encuentro de la persona amada corre con ligereza, pero al tener que marcharse o despedirse, sus pasos se vuelven lentos, pesados y morosos.
Además de este capítulo, la obra dedica secciones enteras a señales específicas que complementan este catálogo de la pasión, como el capítulo de las alusiones verbales (el uso de indirectas o dobles sentidos) y el famoso capítulo de las señas hechas con los ojos, que analiza el complejo lenguaje secreto de miradas y pestañeos en las reuniones sociales de la Córdoba del siglo XI.

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