Tras un inocente juego en la playa junto a sus compañeros de clase al comienzo del verano, la vida de cinco jóvenes hermanas huérfanas de un pequeño pueblo turco cambia radicalmente. Disgustados por la supuesta inmoralidad en el comportamiento de las chicas, su abuela y su tío deciden tomar medidas que garanticen la virginidad y pureza de las cinco hermanas, así como precipitarlas hacia su destino de futuras esposas. (FILMAFFINITY)
Premios
2015: Premios Oscar: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2015: Globos de Oro: Nominada a Mejor película de habla no inglesa
2016: Premios BAFTA: Nominada a Mejor película en habla no inglesa
2015: 4 Premios César: Mejor ópera prima, guión, montaje y bso. 9 nom.
2015: Premios del Cine Europeo: Premio Discovery (mejor ópera prima)
Si
volviera a nacer, si empezara de nuevo, volvería
a buscarte en mi nave del tiempo. Es el
destino quien nos lleva y nos guia, nos
separa y nos une a través de la vida. Nos
dijimos adios y pasaron los años, volvimos
a vernos una noche de sábado, otro
país, otra ciudad, otra vida, pero la
misma mirada felina. A veces
te mataría, y otras en cambio te quiero comer, ojillos
de agua marina.
Cómo
hablar, si cada parte de mi mente es tuya y si no
encuentro la palabra exacta, como hablar. Como
decirte que me has ganado poquito a poco tu que
llegaste por casualidad, como hablar. Como un
pájaro de fuego que se muere en tus manos, un trozo
de hielo desecho en los labios, la radio
sigue sonando, la guerra ha acabado, pero las
hogueras no se han apagado aun.
Cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya, y si no
encuentro la palabra exacta, como hablar. Como
decirte que me has ganado poquito a poco, tu que
llegaste por casualidad, como hablar. A veces
te mataría y otras en cambio te quiero comer, me estas
quitando la vida, como hablar...
RARO
Cuando antes estabas
aquí No pude mirarte a los ojos Tú eres como un Ángel Tu piel me hace llorar Luces como una pluma que flota En un hermoso mundo Y yo desearía ser especial Tú eres una mujer tan especial Pero soy raro, Soy extraño.
¿Que demonios hago aquí? Yo no pertenezco a esto No me importa si duele Yo quiero tener el control Quiero un cuerpo perfecto Quiero un alma perfecta Quiero que te des cuenta
Cuando no estoy por
aquí Eres tan malditamente Especial Yo desearía ser Especial Pero soy raro, Soy extraño. ¿Qué demonios hago aquí? Yo no pertenezco aquí.
Ella corre de nuevo, Ella sale corriendo Ella corre, corre, corre...
Cualquier cosa que te haga Feliz Cualquier cosa que quieras Tú eres una mujer tan Especial Yo desearía ser Especial Pero soy raro, Soy extraño. ¿Qué demonios hago aquí? Tomado de AlbumCancionYLetra.com Yo no pertenezco aquí. Yo no pertenezco aquí.
La lluvia caía. La lluvia caía y sonaba. Sonaba muy fuerte. Té caliente. Por la ventana, ella veía a los niños correr para no mojarse. También veía cómo los perros tiraban de la correa para llegar a casa cuanto antes. Autobuses salpicando a todo lo que se encontraban por el camino. Ancianas cogiendo taxis. Incluso podía sentir cómo crecían las plantas del parque. Pero sobretodo le veía a él. “Ese chico es especial” pensó. “Uno más” se dijo a sí misma. Ese chico estaba encargado de sacar cajas vacías por la puerta de atrás de un supermercado hasta llegar al contenedor de la calle de enfrente. Pero llovía. Estaba completamente mojado y las cajas desechas, al igual que su moral. ¿Cómo había llegado a eso? Sacar cajas vacías para hacerlas desaparecer en el asfalto mojado.
Ella solo deseaba tener el valor necesario para salir a la calle e invitar a ese chico a dejar ese trabajo miserable y entrar a su casa. Té caliente. Se imaginaba dándole consejos sobre destinos de cajas. Mudanzas. Traslados. Nuevas vidas. Nuevos usos. Diversión para un niño. Un refugio. Una guarida secreta. Mesa para el té. Un castillo. De color rosa, verde, azul, amarillo, morado o naranja. Un mundo. Una pena que no tuviera el valor necesario para salir a la calle y volver a casa de la mano del pobre chico de cartón. Cartón empapado, como sus mejillas bajo techo.
Poeta, ensayista, traductor, diplomático, crítico de arte y política, fue el prototipo de la figura del intelectual del siglo XX. El único premio Nobel de literatura (1990) mexicano, fallecido en 1998, dejó una fuerte huella en la escena cultural. Más allá de su obra poética y ensayística, Octavio Paz lideró toda una corriente de pensamiento a través de revistas, puestos políticos y académicos que le convirtieron en una de las figuras clave de la cultura en español. A 20 años de su fallecimiento.
El laberinto de la soledad (1950). “En un sentido estricto, el mundo moderno no tiene ya ideas. Por tal razón, el mexicano se sitúa ante su realidad como todos los hombres modernos: a solas”. Su obra más popular es este ensayo sobre la identidad mexicana buceando en las cuevas de la antropología, el psicoanálisis y los mitos mexicas.
Piedra de sol (1957). 584 endecasílabos girando sobre la fragilidad de las relaciones humanas, el deseo y el amor. “Amar es combatir, es abrir puertas, / dejar de ser fantasma con un número /a perpetua cadena condenado / por un amo sin rostro; / el mundo cambia / si dos se miran y se reconocen”.
Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982). “Sor Juana Inés de la Cruz fue un espíritu libre y ávido de conocimiento. El ensayo que le dedicó Octavio Paz es, probablemente, el mejor libro de crítica literaria surgido de América Latina”, escribió Mario Vargas Llosa sobre el trabajo de Paz sobre ese milagro del barroco que fue la monja mexicana convertida en una de las mayores poetas el Siglo de Oro.
El arco y la lira (1956). El primero de sus trabajos ensayísticos en torno a la poesía y su relación con otras disciplinas artísticas. “Una tela, una escultura, una danza son, a su manera, poemas. Y esa manera no es muy distinta de la del poema hecho de palabras. La diversidad de las artes no impide su unidad. Más bien la subraya”.
Águila o sol (1949-1959). Entre la prosa y la poesía, esta recopilación de textos recoge desde los destellos surrealistas del primer Paz, el mundo precolombino o las alegorías mitológicas. “Tengo prisa por estar. Corro tras de mí, tras de mi sitio, tras de mi hueco. ¿Quién me ha reservado este sitio? ¿Cómo se llama mi fatalidad?"
Octavio Paz (Méjico 1914-1990) escribió un largo poema de amor arrebatado, titulado