Poesía norteamericana:
Caballo verde
Blog de LITERATURA UNIVERSAL IES Doña Jimena Gijón BACH I 2024/25
domingo, 8 de febrero de 2026
Whitman un revolucionario de la poesía
Poesía norteamericana:
viernes, 6 de febrero de 2026
Palabras de amor
Radiohead - Creep
U2 - One
Amaral & Antonio Vega
Ivan Ferreiro - Espectaculo
Radio Futura
La bien querida
Extremoduro

volvería a buscarte en mi nave del tiempo.
Es el destino quien nos lleva y nos guia,
nos separa y nos une a través de la vida.
Nos dijimos adios y pasaron los años,
volvimos a vernos una noche de sábado,
otro país, otra ciudad, otra vida,
pero la misma mirada felina.
A veces te mataría, y otras en cambio te quiero comer,
ojillos de agua marina.
Cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta, como hablar.
Como decirte que me has ganado poquito a poco
tu que llegaste por casualidad, como hablar.
Como un pájaro de fuego que se muere en tus manos,
un trozo de hielo desecho en los labios,
la radio sigue sonando, la guerra ha acabado,
pero las hogueras no se han apagado aun.
Cómo hablar, si cada parte de mi mente es tuya,
y si no encuentro la palabra exacta, como hablar.
Como decirte que me has ganado poquito a poco,
tu que llegaste por casualidad, como hablar.
A veces te mataría y otras en cambio te quiero comer,
me estas quitando la vida, como hablar...

No pude mirarte a los ojos
Tú eres como un Ángel
Tu piel me hace llorar
Luces como una pluma que flota
En un hermoso mundo
Y yo desearía ser especial
Tú eres una mujer tan especial
Pero soy raro, Soy extraño.
¿Que demonios hago aquí?
Yo no pertenezco a esto
No me importa si duele
Yo quiero tener el control
Quiero un cuerpo perfecto
Quiero un alma perfecta
Quiero que te des cuenta
Eres tan malditamente Especial
Yo desearía ser Especial
Pero soy raro, Soy extraño.
¿Qué demonios hago aquí?
Yo no pertenezco aquí.
Ella corre de nuevo,
Ella sale corriendo
Ella corre, corre, corre...
Cualquier cosa que te haga Feliz
Cualquier cosa que quieras
Tú eres una mujer tan Especial
Yo desearía ser Especial
Pero soy raro, Soy extraño.
¿Qué demonios hago aquí?
Tomado de AlbumCancionYLetra.com
Yo no pertenezco aquí.
Yo no pertenezco aquí.
lunes, 2 de febrero de 2026
Mauro
- Formato A3 (vertical) (¿LA FRASE PARA EL ANÁLISIS SINTÁCTICO IRÍA EN VERITCAL U HORIZONTAL?).
- Tipo de letra Arial 36, negrita.
- FORMATO DIGITAL: documento word con el examen dividido en LITERATURA, TEXTO Y MORFOLOGÍA.
- TEXTO: en una hoja solo el texto y en otra hoja solo las preguntas.
- TEXTO LITERARIO: en una hoja solo el texto y en otra hoja solo las preguntas.
- ANÁLISIS MORFOLÓGICO: las palabras destacadas que sea necesario analizar, deben aparecer explícitamente indicadas a continuación en forma de listado. Por ejemplo:
- COMENTARIO SINTÁCTICO: análisis en papel y comentario en formato digital, usando ordenador.
cartas literarias de amor
- Detalles
- Categoría: Cartas
Fragmento de una carta fechada el 29 de septiembre de 1929:
ridículas.
No serían cartas de amor si no fuesen
ridículas.
También escribí en mi tiempo cartas de amor,
como las demás,
ridículas.
Las cartas de amor, si hay amor,
tienen que ser
ridículas.
Pero, al fin y al cabo,
sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor
sí que son
ridículas.
Quién me diera el tiempo en que escribía
sin darme cuenta
cartas de amor
ridículas.
La verdad es que hoy mis recuerdos
de esas cartas de amor
sí que son
ridículos.
(Todas las palabras esdrújulas,
como los sentimientos esdrújulos,
son naturalmente
ridículas).
Versión castellana de Miguel Ángel Flores
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Stefan Zweig Carta de una desconocida (fragmento)
" ¿Es necesario que te cuente qué fue lo primero que hice cuando llegué a Viena —¡por fin! ¡por fin!— una noche neblinosa de otoño? Después de dejar las maletas en la estación, me apresuré a coger un tranvía —qué lento me pareció que iba; cada parada me sacaba de quicio— y fui corriendo hasta delante de nuestra casa. Las ventanas de tu piso estaban iluminadas, todo mi corazón retumbaba. No fue hasta entonces que la ciudad, que me había dado la bienvenida de una manera que había hecho sentirme extraña y absurda, revivió de nuevo. Fue entonces cuando sentí que estaba recobrando la vida porque sabía que te tenía cerca, a ti, mi eterno sueño. Ni se me ocurría pensar que tu conciencia pudiera estar muy lejos, más allá de lagos, valles y montañas, cuando sólo quedaba el cristal iluminado de tu ventana entre tú y mi mirada centelleante. Yo sólo miraba y miraba hacia arriba: había luz, allí estaba tu casa, allí estabas tú, allí estaba mi mundo. Dos años había estado deseando aquel momento y ahora se me había concedido. Estuve muchas horas delante de tus ventanas en aquella suave noche neblinosa, hasta que se apagó la luz. Entonces me fui a casa.
Cada noche esperaba delante de tu casa. A las seis salía del trabajo en la tienda, un trabajo duro y que requería mucho sacrificio, pero me parecía bien, ya que este esfuerzo me ayudaba a no sentir tanto dolor por ti. De modo que, después que bajaran las estridentes persianas metálicas, corría hacia mi amado objetivo. Verte una vez, encontrarte una sola vez, ése era mi único anhelo, poder envolver tu rostro con mi mirada una vez más. Sucedió al cabo de una semana, más o menos. Me crucé contigo precisamente cuando no lo esperaba: mientras miraba hacia arriba, hacia tu ventana, tú cruzabas la calle. De repente volví a ser esa niña de trece años que sentía cómo la sangre le sonrojaba las mejillas. Involuntariamente, contra el impulso más profundo de querer sentir tus ojos, bajé la cabeza al pasar por tu lado y me puse a andar rápida como un rayo. Después me arrepentí de aquella huida miedosa de colegiala, porque entonces sabía claramente lo que quería: encontrarte. Te buscaba y estaba segura de que me reconocerías después de todos aquellos malditos años de nostalgia. Quería que me hicieses caso, que me quisieras.
Pero no te diste cuenta de mi presencia, ni mucho menos, aunque estaba cada noche en tu calle, tanto si nevaba como si soplaba ese viento vienés que parece que te corta al pasar. A menudo esperaba muchas horas en vano, algunas veces salías al fin de casa, casi siempre acompañado; dos veces te vi en compañía de mujeres y fue entonces cuando comprendí que ya era adulta. Noté la diferencia entre mis sentimientos hacia ti porque el corazón se me encogía y el alma se me partía cuando veía a una mujer desconocida caminando muy segura de sí misma cogida de tu brazo. No me sorprendía. Yo ya conocía de antes tus inacabables visitas femeninas, pero de pronto, sin saber cómo, el dolor que aquello me provocaba era físico. Algo se tensaba dentro de mí y sentía a la vez hostilidad e interés por esa complicidad carnal manifestada con otra. Un día decidí no ir a tu casa, orgullosa igual que una niña, como era yo todavía y como quizás aún no he dejado de ser. ¡Qué terrible fue esa noche vacía, tan llena de obstinación y rebeldía! Al día siguiente estaba de nuevo delante de tu casa humildemente, esperando mi destino como he esperado durante toda mi vida delante de tu vida cerrada.
Pero una noche, por fin, te diste cuenta. Te había visto venir a lo lejos y me obligué a no esquivarte. La casualidad quiso que un camión que estaba descargando dejara poco espacio en la calle y tuviste que pasar tan cerca de mí que me rozaste. Tu mirada distraída me acarició sin quererlo y en el acto, en cuanto se encontró con la atención de mis ojos, se convirtió en aquella manera tuya de mirar a las mujeres —cómo me estremecieron los viejos recuerdos—, esa mirada tierna que te envuelve y a la vez te desnuda, que te rodea y casi te toca, la misma que una vez había despertado en mí a la mujer y a la amante. Tu mirada, de la que yo no podía ni quería deshacerme, aguantó la mía uno o dos segundos, y luego continuaste adelante. El corazón me latía con fuerza, me vi obligada a ralentizar el paso y, cuando me di la vuelta por un impulso que no se dejaba reprimir, vi que te habías detenido a mirarme. Y por la forma en que me observabas, una mezcla de curiosidad e interés, lo supe enseguida: no me habías reconocido.
No me reconociste, ni entonces ni en ningún otro momento, nunca me has reconocido. ¿Cómo te puedo describir, querido, la decepción de aquel instante? Por primera vez fui consciente de estar predestinada a que no me reconocieras durante toda mi vida, esa vida con la que ahora estoy acabando; desconocida para ti, aún no sabes quién soy. ¡Cómo puedo describirte esta decepción! Porque, verás, los dos años que estuve en Innsbruck, cuando pensaba en ti a todas horas y no hacía otra cosa que imaginarme nuestro primer reencuentro en Viena, había soñado muchas veces tanto con las posibilidades más salvajes como con las más espirituales, según mi estado de ánimo. Lo había planeado todo, si me permites decírtelo así. En los momentos más tristes me había imaginado que me despreciarías, que me rechazarías por ser demasiado poco para ti, demasiado fea o demasiado melosa. Todas las vías de desprecio, de frialdad, de indiferencia, todas me las había representado en visiones apasionadas, pero justamente ésta no me había arriesgado a considerarla ni en mis momentos más pesimistas, ni en los momentos en que tenía la conciencia más extrema de mi inferioridad, porque esto era lo peor que podía suceder: que no me reconocieras en absoluto. Ahora sí, ahora ya entiendo —¡ah, a comprender las cosas sí me has enseñado!— que la cara de una chica, de una mujer, resulta terriblemente cambiante para un hombre, porque no suele ser sino el reflejo de una pasión o de una ingenuidad o de una fatiga, que se borra tan fácilmente como la imagen de un espejo. Y un hombre puede olvidar rápidamente el rostro de una mujer, porque la edad que en ella se refleja cambia según si hay sol o sombra y según la forma de vestirse de un día para otro. Los que se resignan, éstos son los auténticos sabios. Pero yo, la chica de entonces, aún no podía entender tu mala memoria, porque de tanto ocuparme de ti, desmesuradamente, sin cesar, de alguna forma me había ido haciendo ilusiones de que tú también debías de haber estado pensando en mí y esperándome. ¡Cómo hubiese podido siquiera respirar si hubiese tenido la certeza de no significar nada para ti, de que ningún recuerdo mío te pasaba nunca, aunque fuese ligeramente, por la cabeza! Y ese destello de tu mirada que demostraba que ya no me conocías de nada, que ni un hilo de recuerdo de tu vida llegaba hasta la mía, fue la primera caída en la dura realidad, la primera señal de mi destino. "
Carta de Cortázar a Edith Aron (La Maga)


"Querida Edith:
No sé si se acuerda todavía del largo, flaco, feo y aburrido compañero que usted aceptó para pasear muchas veces por París, para ir a escuchar Bach a la Sala del Conservatorio, para ver un eclipse de luna en el parvis de Notre Dame, para botar al Sena un barquito de papel, para prestarle un pulóver verde (que todavía guarda su perfume, aunque los sentidos no lo perciban).
Yo soy otra vez ése, el hombre que le dijo, al despedirse de usted delante del Flore, que volvería a París en dos años. Voy a volver antes, estaré allí en noviembre. Pienso en el gusto de volverla a encontrar, y al mismo tiempo tengo un poco de miedo de que usted esté ya muy cambiada, de que no le divierta la posibilidad de verme. Por eso le pido desde ahora y se lo pido por escrito porque me es más fácil que si usted está ya en un orden satisfactorio de cosas, si no necesita este pedazo de pasado que soy yo, me lo diga sin rodeos. Sería mucho peor disimular un aburrimiento. Me gustaría que siga siendo brusca, complicada, irónica, entusiasta, y que un día yo pueda prestarle otro pulóver."
(Edith Aron es, según muchos, la mujer que se convertiría en la Maga de Rayuela)
jueves, 29 de enero de 2026
Canciones para que nos gusten los lunes
The Smiths Duraron sólo cinco años (1982-1987), un suspiro musicalmente hablando. Más de dos décadas después, The Smiths, cuarteto de Manchester de indie rock banda de culto y estandarte de los 80, continúa siendo uno de los grupos más influyentes de la historia de la música . 25 años atrás, se empezaban a oír los primeros acordes de The Queen Is Dead (1986) donde se encuentra su canción estandarte Su incursión fue fulgurante. La crítica les cubrió de elogios aunque también hubo quien se enojó ante el contenido de las letras, a la vez irónico, corrosivo a ratos, y sobre todo provocador en un primer álbum que llevaba el nombre del grupo y que vio la luz el 20 de febrero de 1984. Referencia obligada de esa década, The Smiths llegó al número 2 de las listas inglesas. Y ahí comenzaba una leyenda con su irreverente solista, Steven Patrick Morrissey, el guitarrista Johnny Marr, Andy Rourke -que reemplazó a Dale Hibbert en el bajo y con el cello-, y Mike Joyce, batería y coros.Estética híbrida, aires excéntricos, tendencia casi obsesiva hacia la cultura pop y la singular característica del solista para jugar con el surrealismo de sus letras convirtió al grupo, pero sobre todo al carismtico Morrissey, en todo un símbolo. Sus letras marcaron y marcan a varias generaciones. Como dijo Noel Gallagher, letrista de Oasis "No importa lo que tú escribas en la letra de una canción para definir el amor o el odio. Morrissey siempre lo hará mejor". Discografía: - The Smiths (1984) - Meat Is Murder (1985) - The Queen Is Dead (1986) - Strangeways, Here We Go (1987) There Is A Light That Never Goes Out
Por qué me gusta la canción Canción arrebatada, generacional. Poema contra casi todos: los padres, los mayores. Necesidad de huída, y el amor, tan pleno, todavía no logrado, como una muerte dulce y redentora, un no estar en este mundo. La rabia, el arrobo, el temblor indeciso. Una maravilla, una cima de los poemas musicados del siglo pasado Versos memorables Llévame fuera esta noche Hay una luz que nunca se apaga |
Lara González y Alba Pérez.
LEIVA: COMO SI FUERAS A MORIR MAÑANA
José Miguel Conejo Torres (30 de Abril de 1980), más conocido como Leiva, es un cantautor muy importante dentro del género Pop-Rock. Desde 1994 hasta 2011 perteneció a una banda junto a Rubén Pozo llamada Pereza, y después continuo con su carrera en solitario. José Miguel cuenta con muchos premios importantes, entre ellos un Goya en 2018 por mejor canción original.
COMO SI FUERAS A MORIR MAÑANA
Y que a veces lo mereces
Y nunca es para tanto
Lo harías otros veinte años más
Y quedamos los de siempre
Sólo un sobresalto
Me recuerda que soy de verdad
Hablo de una forma extraña
Odio al tipo del espejo
Unos siete días por semana
Sólo hay una cosa clara
Fuimos demasiado lejos
Y ninguno se cubrió la espalda
Como si ya no te jugaras nada
Como si fueras a morir mañana
Aunque lo veas demasiado lejos
Oh, oh
Como si no supieras que se acaba
Como si fueras a morir mañana
Ni los tuyos, ni los haters
Hueles el impacto
Bienvenidos a la era digital
Ya lo saben, los de siempre
Algo huele a rancio
Te aseguro que nos va a explotar
Como si ya no te jugaras nada
Como si fueras a morir mañana
Aunque lo veas demasiado lejos
¡Hazlo!
Como si no supieras que se acaba
Como si fueras a morir mañana
Como si ya no te jugaras nada
Como si fueras a morir mañana
Aunque lo veas demasiado hueco
¡Hazlo!
Como si no supieras que se acaba
Como si fueras a morir mañana
¿POR QUE NOS GUSTA ESTA CANCIÓN?
Porque tiene una letra muy bonita que habla de que hay que aprovechar la vida, arriesgarte y hacer lo que sientas porque puede ser que mañana no estés aquí.
ALIMENTAR EL CABALLOVERDE.COM
LOS RONALDOS:
Los Ronaldos fue un grupo de música rock, pop rock, funk rock y hard Rock, español liderado por Coque Malla, nacido en Madrid en 1985 y activo hasta 1998. Aunque el grupo se separó para embarcarse en sus proyectos personales y "no caer en la rutina", en 2007 se volvieron a encontrar con motivo del lanzamiento del EP 4 Canciones (No puedo vivir sin ti 4:14, Mal día para ver llover 4:03, El león 3:11 y Que te vaya bien 4:24), por el cual más tarde hicieron una gira de la que también se grabó un álbum en directo titulado “La Bola Extra”. Tristemente en 2008 se volvieron a separar y continuaron sus carreras en solitario, aunque Luis Martín se despidió dejando la puerta abierta a un posible regreso.
La canción que he elegido es “No puedo vivir sin ti” la sacaron en el álbum de cuatro canciones en el 2007, el idioma original de la canción es el español, su género es pop rock y el letrista es Coque Malla. Esta canción me gusta mucho porque la letra habla sobre un amor con una intensidad vertiginosa, tanto que hasta puede llegar a ser un poco toxico.
(https://www.google.com/url?sa=t&source=web&rct=j&opi=89978449&url=https://www.youtube.com/watch%3Fv%3DE2CSf4S2E_c&ved=2ahUKEwi5v6_QtsWIAxX8qP0HHa1oHAMQtwJ6BAgbEAI&usg=AOvVaw1cdzuIyoTK3jzxEAXqqldg)
19 días y 500 noches
Joaquín Ramón Martínez Sabina es cantautor, poeta y pintor que nació el 12 de febrero de 1949 en Úbeda, mostró interés por la música y poesía desde muy joven.
A finales de los 60 empezó a componer sus primeras canciones.
Ganó prestigio en los 80 con su álbum “Malas Compañías” que es una mezcla entre rock, pop y poesía.
Discografía
Movieplay (1978)
Epic Records (1980-1985)
Ariola (1985-2012)
Sony (desde 2012)
Letra
Lo nuestro duró
lo que duran dos peces de hielo
en un güisqui on the rocks,
en vez de fingir,
o estrellarme una copa de celos,
le dio por reír.
De pronto me vi,
como un perro de nadie,
ladrando, a las puertas del cielo.
¿Porqué me gusta está canción?
Me gusta esta canción porque creo que es una canción que traspasa épocas y también me parece una canción muy bonita.
Gata Cattana
You know
¡Masivo!
We run the world
¡Daddy!
Vamos, cógele ritmo, cintura, rodillas al piso
Baja y pasa el limbo
Vamos, cógele ritmo, cintura rodillas al piso
Baja y pasa el limbo
Esto está como, como pa', como pa', como pa' rumbiar
Pa' pasarla caliente (¡masivo!) con toda mi gente ('til tomorrow)
Nos favorece el Sol, tu bronceado y el calor
No puede estar mejor
Zu-zu-zumba
Esto está como, como pa', como pa', como pa' rumbiar
Pa' bailarlo caliente de espalda y de frente
Nos favorece el Sol, tu bronceado y el calor
No puede estar mejor
Zu-zu-zumba
Súbela y bájala y por debajo pásala
Suelta la cadera y mueve todo lo que tienes ahí
Sigue, síguelo así, que el party no tiene fin
Activa'o, brinca la casa candela, gasta las suelas
Funde esa tela, sígueme el paso, ¿qué?
Suena, la rumba es buena, que hay muchas nenas
Mira la escena, ¿qué?
Oh-eh-oh
Mano arriba, no la dejes caer
Oh-eh-oh
Seguimos hasta el amanecer
Vamos, cógele ritmo, cintura, rodillas al piso
Baja y pasa el limbo (DY controlando)
Vamos, cógele ritmo, cintura, rodillas al piso
Baja y pasa el limbo
Esto está como, como pa', como pa', como pa' rumbiar
Pa' pasarla caliente con toda mi gente (¡zu-zu-zumba!)
Nos favorece el Sol, tu bronceado y el calor
No puede estar mejor
Zu-zu-zumba
Esto está como, como pa', como pa', como pa' rumbiar
Pa' bailarlo caliente de espalda y de frente
Nos favorece el Sol, tu bronceado y el calor
No puede estar mejor
Zu-zu-zumba
Bailando así, es que me gusta
Como la cintura al ritmo se ajusta
Es que me tiene loco toda esta soltura
Ese movimiento es una dulzura
No importa las banderas
Se forma y sal pa' fuera
Aquí cabe todo el que quiera
No lo pare ahora
Dime, oh-eh-oh
Mano arriba, no la dejes caer
Oh-eh-oh
Seguimos hasta el amanecer
Vine llegando de Aruba
Gozando la temperatura
Yo (¿cómo?) te vi bailando el limbo (DY controlando el area, boy)
Me barriste puesto en la esquina
DJ par de bocina (sube, su-sube)
Sí, todos llegarán por el ritmo (go-go-go-go-go-go)
Porque esto-
Y esto está como, como pa', como pa', como pa' rumbiar
Pa' pasarla caliente con toda mi gente (ven, síguelo)
Nos favorece el Sol, tu bronceado y el calor (persíguelo)
No puede estar mejor
Zu-zu-zumba
Y esto está como, como pa', como pa', como pa' rumbiar
Pa' bailarlo caliente (¿cómo?) de espalda y de frente (persíguelo)
Nos favorece el Sol, tu bronceado y el calor (¡ma-ma-masivo!)
No puede estar mejor
Zu-zu-zumba
Ma-ma-masivo
Ma-ma-masivo
Ma-ma-masivo
Da-Da-Daddy Yankee, yo
Ma-ma-masivo
Ma-ma-masivo
Ma-ma-masivo
Daddy Yankee, yo-yo-yo-yo-yo


